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Julio A. López.- La petrolera noruega Equinor continúa acelerando el desarrollo de uno de los proyectos offshore más importantes de América Latina tras adjudicar un contrato multianual a la empresa Ocean Installer para trabajos submarinos en el gigantesco campo Bacalhau, ubicado en la cuenca de Santos, frente a las costas de Brasil.
Según la información divulgada por la industria, el contrato tiene una duración aproximada de cuatro años y medio y podría alcanzar un valor de hasta 1.000 millones de coronas noruegas (unos 105 millones de dólares). Los trabajos incluyen la instalación de conexiones rígidas entre líneas de flujo y árboles submarinos, el tendido de sistemas de conexión submarina, así como actividades de precomisionamiento y preparación operativa.
Bacalhau representa actualmente el mayor activo internacional de Equinor y uno de los desarrollos petroleros más ambiciosos del presal brasileño. La producción comercial comenzó en octubre de 2025 mediante una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) con capacidad para procesar hasta 220.000 barriles diarios de petróleo y aproximadamente 15 millones de metros cúbicos de gas natural por día.
La primera campaña offshore prevista en el nuevo contrato está programada para 2027. Además, el acuerdo incorpora opciones de extensión y trabajos adicionales relacionados con la fabricación e instalación de infraestructura submarina.
El proyecto Bacalhau es de importancia estratégica para Equinor. Se trata del primer gran desarrollo greenfield del presal brasileño, operado íntegramente por una compañía petrolera internacional, lo que consolida la presencia de la empresa noruega en uno de los mercados energéticos más atractivos del mundo.
Las estimaciones de la industria ubican los recursos recuperables del campo en más de 1.000 millones de barriles equivalentes de petróleo, lo que lo convierte en uno de los descubrimientos offshore más significativos realizados en Brasil en las últimas dos décadas.
La adjudicación del contrato también refleja la creciente actividad de inversión en aguas profundas de América Latina. Brasil continúa atrayendo miles de millones de dólares en nuevos proyectos energéticos gracias a la productividad excepcional de sus reservorios presal, cuyos costos de producción figuran entre los más competitivos del mercado internacional.
Para Equinor, Bacalhau se perfila como uno de los pilares de crecimiento de su cartera global en los próximos años. Para Brasil, representa otra confirmación de que el presal seguirá siendo uno de los motores fundamentales de la expansión petrolera mundial durante la próxima década.
