La radio Voces 101.5 FM ha podido transmitir desde las zonas de desastre, explica su presidente, José Félix Varela
Vanessa Davies
Darles la palabra a quienes perdieron afectos y bienes por los terremotos del 24 de junio en La Guaira ha sido la nueva misión de la radio Voces 101.5 FM. Su presidente, José Félix Varela, decidió honrar el nombre de la emisora y acompañar a las personas afectadas por los sismos de la mejor manera que puede hacerlo: con el micrófono abierto en los sitios más difíciles.
La radio está ubicada en la Casa del Poder Popular de Caraballeda, lugar que quedó afectado por los movimientos. “Nos tocó recuperar los equipos y ahorita estamos haciendo el esfuerzo, el ejercicio de hacer la radio itinerante. Es decir, vamos a los sitios donde hay mayor nivel de destrucción, a los sitios donde están los grupos de personas damnificadas y transmitimos desde ese lugar”, explica Varela. Las OPP de Playa Los Cocos y el campo de golf de Caraballeda son algunos de los lugares en los que Voces 101.5 FM ha estado presente.
Este trabajo ha permitido a la gente decir “aquí estoy, estoy vivo, tenemos estas necesidades, hacemos estas denuncias”. Como lo refiere, “se convirtió la radio en un mecanismo para difundir, para dar a conocer de viva voz de la gente las cosas que está viviendo”.
“Gracias a la colaboración de amigos de afuera, gente que ha dado aportes, pudimos adquirir una planta eléctrica, nos trajeron una antena Starlink y eso permitió conectar los equipos. Transmitimos normalmente vía TikTok, vía YouTube y vía Instagram”, destaca Varela.
Todos los días, entre 12:00 m y 1:00 pm, instalan los equipos en un sector para que las personas puedan expresarse y hasta informar que están vivas. “Todavía hay zonas en Macuto y en Caraballeda que no tienen electricidad, y es más difícil la comunicación. A lo mejor un familiar piensa que alguien está muerto y está en uno de los refugios. Por ejemplo, en el campo de golf de Caraballeda hay mucha gente. Al ver los rostros, alguien puede certificar ‘ah, no, ahí está mi hijo, ahí está mi hermano’. Por la radio la gente se va enterando”.
La seguridad y los cuerpos
La escucha activa le ha permitido a Varela encontrarse con dos temas recurrentes en la conversación de vecinas y vecinos de La Guaira. Uno de ellos es la seguridad.
“Hay muchachos, hay algunos funcionarios que no hacen honor a su uniforme, que se han dedicado a saquear y a llevarse los televisores, los aires acondicionados y esas cosas. Y a la gente le ha tocado organizarse para resguardar los espacios. De hecho, vemos zonas de mucho desastre donde la gente está durmiendo en las aceras, en la calle, y no se termina de ir porque tiene temor de que saqueen”, detalla.
Otro tema recurrente es el de máquinas y el tratamiento de los cuerpos. “La gente necesita máquinas para ayudar a sacar los cuerpos de sus familiares. Pero las contratistas que están demoliendo, porque tienen que limpiar los terrenos y nosotros entendemos que hay que limpiar, deben respetar que cada cosa tiene su tiempo”, puntualiza.
En otras palabras, los equipos “van aceleradamente y no dan tiempo a que terminen de recuperarse los cuerpos. La gente tiene la esperanza de conseguir a alguien vivo. Pero además de los vivos, quiere darles sepultura digna a sus seres queridos”. Si algo se repite en la radio es el llamado a que no demuelan todavía.

Mi futuro, mi decisión
La tercera preocupación, agrega el radiodifusor, tiene que ver con el futuro, “pues hay mucha incertidumbre. No se puede hablar de un proceso de reconstrucción como en el año 1999, porque es obvio que no hay que arreglar lo que no está en la condición de ser arreglado. Pero en lo que vaya a hacer el Estado el guaireño quiere participar, quiere opinar, quiere ser tomado en cuenta. Es su vida: cuál va a ser su actividad económica, cómo va a ser su futuro, cómo va a participar en lo que viene”.
Todavía hay desinformación, remarca Varela: “Los guaireños no quieren ser espectadores de las decisiones que tome el gobierno. El guaireño no quiere ser espectador o simplemente obrero de unos que vengan de afuera, sino que la gente quiere seguir participando en su actividad económica, el turismo, la pesca, el sector comercio, servicios. La gente quiere ser partícipe de su proceso”.
