Washington revisará su presencia militar en Europa para forzar un liderazgo regional en la OTAN

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The Daily Journal.— El secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este jueves una revisión de seis meses sobre la presencia militar y las bases estadounidenses en suelo europeo. El plan, denominado formalmente «OTAN 3.0», busca obligar a los países europeos de la Alianza Atlántica a asumir la responsabilidad principal de su propia seguridad y dejar de depender de la financiación de Washington.

El anuncio formal fue realizado de manera imprevista por el jefe del Pentágono durante la sesión de apertura pública del Consejo del Atlántico Norte, en el marco de la reunión de ministros de Defensa de la OTAN que se celebra en Bruselas para preparar la cumbre aliada de los próximos 7 y 8 de julio en Ankara.

Lanzamiento de la «OTAN 3.0» y auditoría de bases

«Estamos redoblando nuestros esfuerzos para convertir a la OTAN en lo que siempre debió ser: una alianza equilibrada en la que Europa asuma el liderazgo de su propia defensa, la ‘OTAN 3.0’. Y para hacer realidad este objetivo, anuncio hoy una revisión del Departamento de Guerra de seis meses de duración que examinará la postura de fuerza y las bases de EE. UU. en Europa», declaró Hegseth ante los ministros aliados.

El secretario de Guerra precisó que la evaluación «podría durar hasta seis meses, aunque también podría ser menos», detallando el alcance de la medida.

«Llamémosla la revisión de la OTAN 3.0. Esta revisión se llevará a cabo con la colaboración de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y del mando Europeo. Implicará consultas con el Congreso de Estados Unidos y con nuestros aliados, pero que no quepa duda: será una revisión en toda regla», explicó el funcionario.

El objetivo de la Casa Blanca es garantizar que el organismo multilateral avance «con rapidez y de forma irreversible hacia un liderazgo europeo, asumiendo la responsabilidad principal de la defensa de Europa».

Reprimenda por las restricciones logísticas en el conflicto con Irán

La postura de Washington responde de forma directa a los recientes roces diplomáticos y operativos con varios gobiernos del bloque, que impidieron a las fuerzas norteamericanas utilizar las instalaciones militares en suelo europeo para lanzar ofensivas en el marco de la operación militar contra la República Islámica de Irán.

Hegseth criticó abiertamente estas limitaciones y señaló que la auditoría asegurará que los destacamentos norteamericanos estén «preparados para las necesidades globales de Estados Unidos» y «que nuestro acceso a las bases y al sobrevuelo esté claramente delimitado y asegurado».

El jefe del Pentágono enfatizó que la paciencia financiera de los Estados Unidos llegó a su límite, condicionando las cuotas de su país al cumplimiento estricto del presupuesto militar de cada socio.

«Si otros aliados no realizan este gasto con urgencia, nuestras cuotas se reducirán. La OTAN será una vía de doble sentido. Es simplemente sentido común»», apostilló, dejando en claro que Washington «no puede asumir ni pagar más por la defensa de Europa de lo que lo hacen nuestros aliados, y esta revisión adoptará un enfoque innovador».

Advertencia a los socios rezagados

El funcionario estadounidense advirtió que la Casa Blanca no tolerará ambigüedades ni demoras en los planes de inversión en defensa por parte de las capitales europeas, anticipando consecuencias políticas internas dentro de la organización.

«»Vamos a vigilar de cerca a aquellos aliados que no lo hagan y que digan ‘no’, ‘quizás’ o ‘esperemos a ver qué pasa’»», sentenció Hegseth. «»Es una revisión en la que algunos países suspenderán y otros aprobarán con nota. En definitiva, la revisión tiene por objeto tanto mejorar la postura y las bases de las fuerzas estadounidenses como reforzar la OTAN 3.0; pretende ser constructiva, como siempre lo hemos sido»», matizó.

Finalmente, el secretario de Guerra recordó que este paso no constituye una «»sorpresa estratégica»», argumentando que su postura ha sido coherente desde su llegada al cargo en febrero de 2025.

«»Europa puede y debe asumir la responsabilidad principal de su defensa convencional, tal y como se comprometió en la cumbre de La Haya, y, de este modo, salvaguardar la defensa de Europa para las generaciones venideras»», concluyó.

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