The Daily Journal – La Junta Directiva Nacional del Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) y directivos de la Cámara Venezolana de la Construcción (CVC) sostuvieron este fin de semana una reunión institucional en la que suscribieron un documento conjunto dirigido a las autoridades competentes.
El texto solicita la aplicación de una metodología correcta en el manejo de los escombros generados por el colapso de edificaciones durante los terremotos del pasado 24 de junio, especialmente en el estado La Guaira y otras zonas afectadas.
En el encuentro participaron, por parte del CIV, su presidente, Enzo Betancourt; el tesorero, José Gregorio Chacón; y los vocales Daribel Ávila e Rafael Argotti.
En representación de la CVC asistieron Manuel Azpúrua, Director de Vivienda, y Mario Grandi, Director de Desarrollo Inmobiliario. También se sumaron a la iniciativa la Comisión de Infraestructura de Fedecámaras y representantes del sector académico.
El documento, calificado como un exhorto urgente, subraya la necesidad de que la remoción, el estudio y la gestión de los escombros se realicen con rigurosidad técnica, evitando que las labores de despeje destruyan evidencias fundamentales para comprender las causas de los colapsos.
Betancourt expresó su satisfacción por la firma del acuerdo y destacó la importancia de analizar los distintos factores involucrados en la construcción de las edificaciones afectadas.
Por su parte, Manuel Azpúrua, señaló que “se requiere recolectar data crítica que nos permita actualizar las normativas sísmicas, contar con literatura especializada y, fundamentalmente, aprender de la tragedia ocurrida”.
Grandi enfatizó la relevancia técnica de inspeccionar las estructuras colapsadas o dañadas antes de su disposición final.
“Evaluar los elementos estructurales y las causas reales del colapso nos permitirá extraer lecciones fundamentales para que no se cometan nuevamente los mismos errores en el futuro”, precisó.
Agregó que el estudio sistemático de los materiales y sistemas constructivos permitirá determinar si las fallas respondieron a la intensidad del sismo, a la calidad de los componentes o a deficiencias en el diseño y ejecución de las obras.
Tanto el CIV como la CVC ratificaron su disposición a colaborar técnicamente con los organismos gubernamentales y los inspectores, poniendo el conocimiento de sus profesionales al servicio de la seguridad de la infraestructura nacional.
