The Daily Jorunal. La incursión de EE. UU. e Israel del 28 de febrero, que supuestamente duraría semanas, cumple medio año de conflicto y no muestra señales de solución a la vista.
Especialistas opinan sobre las iniciativas contradictorias de Donald Trump, el impacto global del cierre del estratégico estrecho de Ormuz y el costo interno para el país norteamericano.
EE.UU. e Israel desataron una guerra el 28 de febrero de 2026 bajo el pretexto de impedir el desarrollo nuclear iraní previo.
Seis meses después, las consecuencias del impulso de Donald Trump y Benjamin Netanyahu se evidencian, en primer lugar, en al menos 3.400 muertes en territorio iraní a causa del conflicto bélico. A ello se suman unas 4.000 en Líbano, más de una veintena en Israel y al menos 17 militares estadounidenses.
En simultáneo, el mundo sigue conmocionado por el impacto de los bombardeos en la economía global y la reducción drástica del volumen de barriles de petróleo que pasan por el estrecho de Ormuz.
Con el asesinato del ayatolá Ali Jameneí y de al menos 70 altos cargos iraníes, el gobierno persa ha confirmado el fallecimiento de 3.468 personas.
El conflicto se extiende también a Líbano, con más de 4.300 ciudadanos fallecidos desde marzo. Fuente: France 24.
