The Daily Journal.- El Gobierno de Estados Unidos retiró formalmente a Venezuela de la lista de naciones que han «fracasado demostrablemente» en sus obligaciones internacionales contra el narcotráfico. La medida, anunciada en la Determinación Presidencial anual, marca un cambio significativo en la política exterior estadounidense hacia la región.
Washington justificó la decisión por la cooperación del gobierno interino de Delcy Rodríguez, destacando los avances concretos en el combate a redes delictivas transnacionales como el Tren de Aragua. Esta modificación técnica reduce el riesgo de nuevas sanciones financieras directas sobre el país.
En contraste, Colombia permaneció por segundo año consecutivo en el grupo de países desaprobados, una categoría atribuida por la administración estadounidense a los niveles récord de cultivos de coca y producción de cocaína registrados durante la gestión de Gustavo Petro.
No obstante, el gobierno estadounidense condicionó la eventual salida de Colombia en 2027 a los resultados del nuevo presidente Abelardo de la Espriella. Para lograrlo, la administración colombiana deberá presentar métricas verificables en la erradicación de cultivos y el desmantelamiento de infraestructura delictiva en un plazo de un año.
A pesar de las distintas evaluaciones, Estados Unidos mantuvo la asistencia financiera a ambas naciones mediante exenciones por interés de seguridad nacional. Este mecanismo evita la interrupción total de fondos estratégicos mientras se evalúa el comportamiento de la lucha antidrogas en América Latina.
