Vanessa Davies
A los terremotos del 24 de junio les siguió el cierre de las playas de La Guaira. El gobernador de la entidad, José Alejandro Terán, explicó que no había condiciones para retomar las actividades de esparcimiento mientras rescatistas seguían buscando víctimas y las máquinas trabajaban en las edificaciones quebradas.
Pero la otra cara de la moneda son los trabajadores playeros, que dependen de lo que los visitantes invierten en la localidad. Los encargados de toldos, restaurantes y sillas, al igual que comerciantes ambulantes que exhiben collares y “rompecolchón”, quedaron en el aire debido a los sismos. Algunos han tratado de reinventarse y vender sus objetos en otros escenarios de manera momentánea; es el caso de Jesús Martínez, que normalmente trabaja en Camurí Chico y, debido a la contingencia, decidió ofrecer lentes de sol en los edificios de Misión Vivienda que colapsaron en la parte de atrás de playa Los Cocos.
Ante realidades como las de Martínez, la Cámara de Comercio de La Guaira mantiene su posición: los balnearios deben reabrir para garantizar ingresos y, también, algo de paz en una población ya agobiada por las muertes y el derrumbe de edificios.
Las condiciones están dadas
«No entiendes por qué las playas están cerradas cuando esa gente necesita estar operativa. Necesitamos, emocionalmente, un sitio donde estar, y si hay algo que te alivia el alma es el mar, es la playa», argumenta Cipriana Ramos, primera vicepresidenta de la Cámara.
Para Ramos, «las condiciones están dadas. ¿Quién dice que no están dadas? ¿Dónde están las maquinarias que están trabajando? El duelo lo vas recuperando. Todos tenemos el duelo por dentro, y lo vas recuperando».
El riesgo del desempleo sigue allí, como lo revela un estudio realizado por el organismo gremial según el cual la mitad de las empresas no podrán sostener su mano de obra en los próximos meses.
Empezar por Macuto
En el Paseo de Macuto las actividades poco a poco se han ido retomando. Los comercios han tratado de volver a la acción, y se ven restaurantes y otros locales con la santamaría arriba. Este es uno de los sitios por los cuales se podría comenzar la reapertura playera, estima Shirley Camarán, directora de la Cámara de Comercio.
«Apostaría por una apertura parcial del Paseo de Macuto, con una playa muy conocida. Debería pensarse en un plan piloto para esto que, de ser exitoso, sea una réplica para muchos más», resaltó.
Camarán admite que pensar en diversión en La Guaira es un tema sensible «porque estás promoviendo el disfrute ante el escenario de tragedia de muchos, pero más sensible aún es pensar que esas familias que vivían de viernes, sábado y domingo van a tener que irse de La Guaira».
