The Daily Journal.- La Cámara Venezolana de la Construcción (CVC) propuso la creación de un mecanismo independiente para supervisar la ejecución de los recursos internacionales destinados a la reconstrucción del país tras los terremotos del 24 de junio, al tiempo que pidió una serie de reformas regulatorias y fiscales para reactivar la inversión privada en el sector.
Durante una rueda de prensa, el presidente de la CVC, Gustavo García, planteó la conformación de un Comité Autónomo de Contraloría Financiera, integrado por representantes del sector público y privado, universidades y academias, con el objetivo de garantizar la transparencia en el manejo de los recursos provenientes de organismos multilaterales, cooperación internacional y activos recuperados.
«Apoyamos firmemente las gestiones del Ejecutivo orientadas a canalizar los fondos venezolanos bloqueados en organismos multilaterales, incluido el Fondo Monetario Internacional, con el propósito de canalizar y movilizar recursos económicos provenientes de fondos nacionales, financiamiento multilateral, asistencia internacional o activos recuperados, y de fortalecer los mecanismos de integridad, control y rendición de cuentas en la ejecución de las obras públicas», afirmó García.
El dirigente empresarial señaló que el comité tendría la responsabilidad de supervisar la adjudicación de contratos bajo criterios técnicos y mediante alianzas público-privadas.
«Su función será supervisar la asignación de las obras mediante procesos ágiles, competitivos y sustentados en criterios técnicos a empresas nacionales idóneas y profesionales bajo la modalidad de alianzas público-privadas», agregó.
Propuestas para acelerar la reconstrucción
La cámara también propuso un inventario nacional de edificaciones públicas inconclusas para incorporarlas al plan habitacional destinado a las familias afectadas por los sismos.
«La Cámara Venezolana de la Construcción plantea un esquema de alianzas público-privadas para que los constructores privados asuman la ingeniería, el reforzamiento y culminación de estas estructuras», dijo García.
Asimismo, planteó que el subsidio estatal del 80% para la adquisición de viviendas se entregue mediante un certificado digital transferible directamente a los desarrolladores privados.
«Este mecanismo dinamiza la preventa y acelera el flujo de caja operativo para iniciar nuevos desarrollos», sostuvo.
Entre las medidas económicas, la CVC solicitó una flexibilización temporal del encaje legal para ampliar el crédito hipotecario, la exoneración del IVA sobre insumos de construcción durante 18 meses y arancel cero para la importación de maquinaria y equipos especializados.
Reformas legales para reactivar el sector
El gremio también instó al Gobierno a modificar el marco regulatorio del mercado inmobiliario para incentivar la inversión nacional e internacional.
García pidió derogar o reformar la Ley Contra la Estafa Inmobiliaria, al considerar que limita el financiamiento de proyectos mediante preventas.
«Urge su derogación o modificación a fin de activar la construcción de vivienda» y sustituirla «por un marco moderno (…) que proteja jurídicamente el dinero del comprador sin criminalizar ni afectar el flujo de caja del promotor», afirmó.
La organización también propuso eliminar restricciones al uso de divisas en operaciones hipotecarias y flexibilizar la legislación sobre arrendamientos.
«Es importante alcanzar un equilibrio adecuado entre arrendador y arrendatario. Estas medidas contribuirán a activar inversiones nacionales e internacionales para la construcción de edificios destinados al alquiler de las familias afectadas», agregó.
Financiamiento internacional
El primer vicepresidente de la CVC, Rafael Torrealba, afirmó que los recursos que puedan canalizar organismos multilaterales, entre ellos la CAF, permitirán atender las necesidades inmediatas de reconstrucción, aunque advirtió que la recuperación de largo plazo requerirá resolver desequilibrios estructurales de la economía venezolana.
«El fideicomiso de CAF juega un rol clave», afirmó Torrealba, quien agregó que el país necesitará «un esquema de inversión mucho más sostenido que requiere alinear algunos elementos estructurales de nuestra economía».
El directivo recordó que Venezuela ya trabajaba en una auditoría y eventual reestructuración de su deuda externa antes de los terremotos, un proceso que consideró necesario para ampliar el acceso al financiamiento internacional.
Por su parte, el expresidente de la CVC, Francisco Pimentel, sostuvo que la capacidad del sistema financiero local es insuficiente para atender la demanda de recursos que requerirá la reconstrucción.
«La banca venezolana solamente no puede. Hay que ir a un plan mucho mayor (…) requerimos ciertamente de una ayuda internacional desde el punto de vista económico», afirmó.
