The Daily Journal. – El gobierno de Estados Unidos flexibilizó parte de las sanciones impuestas al sector minero venezolano al autorizar a empresas estadounidenses a comercializar, transportar y adquirir minerales de origen venezolano, incluido el oro, bajo un nuevo régimen de supervisión y control establecido por el Departamento del Tesoro.
La medida fue formalizada mediante la Licencia General 51B emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros, que sustituye a la licencia previa aprobada en marzo y entró en vigor el 10 de junio.
La nueva autorización permite a compañías estadounidenses participar en operaciones relacionadas con la exportación, compra, venta, transporte, almacenamiento, refinación y suministro de minerales venezolanos, incluidas transacciones con la CVG Compañía General de Minería de Venezuela CA (Minerven) y otras entidades controladas por el Estado venezolano.
La decisión representa una de las flexibilizaciones más relevantes de las restricciones estadounidenses sobre el sector extractivo venezolano desde la imposición de sanciones financieras y comerciales en años anteriores.
Apertura limitada y bajo supervisión
La licencia también autoriza actividades de debida diligencia, evaluaciones técnicas, ambientales y de seguridad, así como la contratación de servicios logísticos, transporte marítimo, seguros y operaciones portuarias necesarias para la comercialización de minerales venezolanos.
Sin embargo, el Tesoro estadounidense mantuvo estrictos mecanismos de supervisión sobre los flujos financieros derivados de estas operaciones. Los pagos relacionados con contratos autorizados deberán canalizarse a través de cuentas específicamente designadas por Washington y estarán sujetos a monitoreo permanente.
Asimismo, los contratos suscritos con el Gobierno venezolano o con Minerven deberán regirse por legislación estadounidense y establecer mecanismos de arbitraje o resolución de disputas en jurisdicciones como Estados Unidos, Reino Unido, Francia o Singapur.
Exclusiones para China, Rusia, Irán y Cuba
La licencia incorpora restricciones dirigidas a impedir la participación de países considerados adversarios estratégicos de Washington.
Las operaciones autorizadas no podrán involucrar a personas o empresas vinculadas con Rusia, Irán, Corea del Norte o Cuba.
La restricción también alcanza a compañías controladas por intereses de la China, incluso cuando estén registradas en Venezuela o Estados Unidos.
Además, la normativa prohíbe que minerales venezolanos sean procesados o refinados en cualquiera de esos países.
Sin autorización para nuevas explotaciones
Aunque amplía las posibilidades de comercialización, la licencia no autoriza inversiones directas en actividades extractivas dentro de Venezuela.
Las empresas estadounidenses continúan impedidas de participar en proyectos de exploración, explotación, procesamiento o producción minera en territorio venezolano, así como de crear empresas mixtas o nuevas sociedades para desarrollar actividades mineras.
Reportes obligatorios
Las compañías que utilicen la licencia deberán presentar informes periódicos ante las autoridades estadounidenses detallando las partes involucradas en cada operación, la trazabilidad de la cadena de suministro, los volúmenes comercializados, los precios de compra y cualquier pago realizado al Estado venezolano.
Los reportes deberán presentarse dentro de los diez días posteriores a la primera transacción y posteriormente cada 30 días mientras las operaciones permanezcan activas.
La decisión abre una nueva ventana para las exportaciones venezolanas de minerales hacia el mercado estadounidense, aunque bajo un esquema de control que mantiene restricciones significativas sobre la estructura financiera y los actores que pueden participar en el negocio.
