Perros pitbull: ¿Malucos o incomprendidos?

Actualidad Especiales
Los accidentes con pitbulls son visibles mediáticamente pero no por ello son más frecuentes, señala el médico veterinario Otto Alvarado. El especialista insiste en que no es un perro agresivo, y llama a criarlos con amor y compromiso

Vanessa Davies

Que si son asesinos. Que si deberían estar prohibidos. Que si deben desaparecer de la faz del planeta. Que si son angelitos. Que si no tienen la culpa de nada. En la partida de nacimiento de los pitbulls parecen convivir la violencia, la mala fama y la injusticia. La violencia, porque ─como lo recuerda el veterinario Otto Alvarado─ fueron creados para enfrentarse con toros mediante la mezcla de la raza bulldog y la raza terrier. La mala fama, porque cualquier hecho relacionado con ellos se convierte en información viral. Y la injusticia, porque estos perros han sido usados, acusados y condenados por su supuesta agresividad que, en realidad, no es tal. Todo depende de la mano que lo guie.

La mano de Ana Francisca fue particularmente dulce con Danko, su perro pitbull que dormía en cama y comía de la mano. Ella recuerda que movía la cola al escuchar voces conocidas, que se dejaba acariciar, que lamía la mano. Nunca, asevera, ocurrió algún incidente que lamentar.

Entre el 80 % y el 20 %

En mayo pasado, según el reporte de medios de comunicación, un hombre falleció en La Guaira luego de ser mordido por su pitbull. Lo que se notificó públicamente es que el animal presuntamente intentó acercarse a una estudiante, y cuando su dueño quiso controlarlo, supuestamente lo atacó.

¿Son frecuentes los ataques con los pitbulls como protagonistas? Alvarado afirma que se difunden con más frecuencia que los otros, pero no por eso son los más recurrentes. De hecho, el veterinario asegura que ha sufrido más las consecuencias del mal humor de un poodle, o de un husky siberiano, que de un pitbull. «¿Por qué no difundimos los accidentes con poodle? Vamos a las clínicas veterinarias y preguntemos cuál es el perro que más ha mordido a los veterinarios. A mí, en más de 30 años de ejercicio, me ha mordido dos veces el husky siberiano».

Lo que plantea Alvarado es que en el 100 % del pitbull el 20 % lo aporta la genética del animal y 80 % lo suma el ambiente; es decir, las condiciones de la crianza, el trato que recibe, el afecto. «Si lo llevas tranquilo, con niños, con cariño, y se le enseña a controlar impulsos», no hay problema. Todo lo contrario si se le empuja a hostilizar, si la orden que se le repite es «ataca, ataca».

«El perro no es agresivo. La naturaleza no lo hizo así. Lo que tiene es instinto de captura o instinto de persecución, y eso se desarrolla si el ser humano lo impulsa a hacerlo». Por ejemplo, si juega con una toalla, y se deja que se la lleve, el perro sentirá que gana. «No es odio ni agresividad. Es un instinto de persecución que se estimula con el movimiento», precisa.

El instinto está presente en otras razas y no por eso son malvadas desde la óptica humana. «El beagle lo tiene para cazar conejos. El golden retriever lo tiene para buscar la pelota. El galgo, para perseguir». El pitbull, para perseguir y capturar lo que se mueva. Es, también, un animal muy fuerte.

Amor con amor se paga

La Ley para la Protección de la Fauna Doméstica y en Cautiverio, aprobada en 2010, restringe ─no prohíbe─ la tenencia de pitbulls en Venezuela. En su artículo 33, establece: «Se restringe la propiedad y tenencia de caninos pitbull. Por consiguiente, quienes ejerzan tales derechos sobre estos animales estarán sujetos al cumplimiento de los siguientes requisitos: mantenerlos permanentemente en condiciones de cautividad, cumplir con los requisitos sanitarios correspondientes, adoptar las medidas de aseguramiento necesarias para evitar el escape de los ejemplares».

En algunos contextos se asumió esta medida como la restricción total de la tenencia de estos perros, pero la realidad es que a nadie se le impide criarlos.

¿Quiénes suelen tener pitbulls? Hombres que los buscan para imponer respeto, para sembrar la autoridad. Incluso, para peleas. Cabe destacar que la lucha entre caninos domésticos, en espacios públicos o privados, está prohibida por la misma ley (artículo 16). Pero estas contiendas, lamentablemente, siguen ocurriendo, comenta el veterinario. «En manos irresponsables, el perro va a ser un desastre. No es el pitbull; es quien maneja el animal».

Víctimas de maltrato

Por si fuera poco, las personas que tienen pitbulls suelen cortarles las orejas. Alvarado critica estas prácticas. «Corte de oreja y corte de cola está en el mismo grupo de acciones como quitar cuerdas vocales al perro para que no haga ruido, o quitarle las uñas al gato para que no arañe los muebles. Todas son maltrato animal», advierte. «Dudo mucho de que existan médicos veterinarios con esa práctica».

La desvocalización canina está prohibida en países europeos porque elimina el mecanismo de comunicación del animal. El Convenio Europeo sobre Protección de animales de Compañía, en vigor desde 2018, impide cortar rabo y orejas, seccionar cuerdas vocales y extirpar uñas y dientes. Además, establece que cualquier intervención que le cause dolor al animal debe practicarse bajo anestesia.

En Venezuela, el Código Deontológico de la Medicina Veterinaria, en su artículo 27, advierte: «El Médico Veterinario no debe ocasionarle a un animal ningún dolor o lesiones innecesarias o utilizarlo con fines distintos a los que les han sido encomendados».

Pero quienes emplean a los pitbulls para combates sí quieren que les corten las orejas, y evidentemente hay profesionales que lo hacen. «Me preguntaron si yo hacía el corte de rosa. ¿Cómo que el corte de rosa? Bueno, es tan bajito que parece un capullo de rosa, porque cuando pelean, la forma más rápida de capturar es por las orejas. Si no hay orejas, no hay de dónde agarrarse», condena el veterinario.

Hay personas que solo quieren tener un pitbull para convertirlo en una fiera, y seguramente una fiera tendrán porque así lo criaron. Hay familias ─como la de Ana Francisca─ que quieren tener un pitbull para amarlo y consentirlo, y así disfrutarán de una gran compañía.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *