Bloqueo Hutí obliga a petroleros saudíes a dar media vuelta

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Julio A. López, editor jefe. – Dos petroleros cargados con crudo saudita con destino a China e India revirtieron su curso en el Mar Rojo el martes, luego de que los hutíes de Yemen anunciaran el lunes un bloqueo naval contra Arabia Saudita, abriendo así un tercer frente activo en la guerra entre Estados Unidos e Irán y golpeando directamente la última vía de escape que le quedaba al petróleo del reino tras la parálisis del Estrecho de Ormuz.

De Yanbu al Canal de Suez: el giro que confirma la amenaza

Los dos buques, que habían cargado crudo saudita en el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, cambiaron de rumbo hacia el canal de Suez en lugar de continuar hacia el Bab el-Mandeb rumbo al océano Índico. Con la guerra, que mantenía cerrado el estrecho de Ormuz a la salida del Golfo, el mar Rojo se había convertido en la principal ruta alternativa para millones de barriles diarios de petróleo saudita, desviados por oleoducto hasta Yanbu. Los hutíes, que controlan el norte y el oeste de Yemen, incluida la costa en la boca del Mar Rojo, enviaron además una carta a las navieras advirtiendo que atacarían cualquier buque que cargara o descargara petróleo saudita.

El presidente Donald Trump reconoció que, hasta el momento, los hutíes no han cerrado formalmente el Bab el-Mandeb —el estrecho conocido como la “Puerta de las Lágrimas”—, pero advirtió: “Hasta ahora no ha pasado. Si algo así ocurre, nos encargamos de eso”. Los precios del petróleo reaccionaron de inmediato: el crudo subió más de 2% el martes, con el Brent cotizando por encima de 91 dólares por barril y la gasolina estadounidense de vuelta por encima de 4 dólares por galón.

Guerra en su onceava noche consecutiva

El anuncio hutí llega en medio de una escalada que Estados Unidos e Irán no han logrado contener desde el colapso, a comienzos de este mes, de un alto el fuego provisional que apenas llevaba semanas en vigor. El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) confirmó que bombardeó objetivos en todo Irán durante la noche del martes, por la décima primera noche consecutiva, mientras residentes de Teherán reportaron explosiones en la madrugada del miércoles al activarse las defensas antiaéreas iraníes sobre la capital.

Según reportó CENTCOM, los ataques de la última semana y media han alcanzado centros de mando militares, capacidades marítimas, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y sistemas de defensa aérea iraníes.

Un funcionario del Ministerio de Salud iraní informó que 50 civiles han muerto y 500 han resultado heridos en los recientes ataques estadounidenses.

El secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, dijo a senadores durante una audiencia que la guerra —que el Congreso no ha autorizado— ha costado hasta ahora 37.500 millones de dólares, y solicitó otros 70.000 millones en fondos “suplementarios”, en parte para reabastecer las reservas de misiles agotadas. Trump confirmó además que 18 militares estadounidenses han muerto hasta el momento, incluidos cuatro en ataques iraníes contra bases en Jordania e Irak en los últimos días, en una guerra que resulta impopular entre los estadounidenses y otros afectados por el aumento de los costos energéticos a nivel global.

Ventana diplomática: una propuesta de tregua de 10 días

En medio de la escalada, un alto funcionario iraní dijo el lunes que Teherán había recibido una propuesta de mediadores para un alto el fuego de 10 días, en un esfuerzo por rescatar el acuerdo provisional firmado en junio, que a su vez había reemplazado a otro pacto de abril.

En una señal de que la diplomacia sigue viva, el ministro del Interior iraní, Eskandar Momeni, visitó Pakistán —país mediador— y pidió a Islamabad que continuara sus esfuerzos. Trump, por su parte, renovó el martes sus amenazas de volver a atacar “pronto” las instalaciones nucleares iraníes en Natanz, que había calificado en junio de 2025 de “totalmente destruidas” tras un bombardeo estadounidense contra la instalación, ubicada en una cadena montañosa. Irán prometió entonces tomar represalias.

Los tránsitos por los cuellos de botella energéticos clave de la región —Hormuz y Bab el-Mandeb/Canal de Suez— se ubican este año en aproximadamente un tercio de lo que eran en 2023, según datos citados por Reuters, lo que evidencia una guerra que ya ha dejado miles de muertos en todo el Golfo desde su inicio el 28 de febrero con los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán.