Según los datos más recientes suministrados por el rector Víctor Rago, 51 ucevistas fallecieron debido a los sismos
Vanessa Davies
Los compañeros de Stephanie Zambrano y Jesús Santana, estudiantes de la escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela (UCV), recurrieron a las redes sociales para pedir apoyo a fin de recuperar sus cuerpos tras los terremotos del 24 de junio. Stephanie y Jesús estaban bajo los escombros del Bloque 3 de la Urbanización José Antonio Páez de Catia La Mar y, según lo reportaron voluntarios ucevistas, la zona no había recibido la ayuda necesaria en el momento en que podían haber sido encontrados con vida.
El cadáver de Sabrina Angulo, también estudiante de la escuela de Letras, se hallaba en el edificio María Amelia de Catia La Mar. A las 36 horas de los sismos, la cuenta en Instagram @letrasimagenesgritosysusurros insistía en que hacía falta maquinaria para poder sacar a las víctimas en ese sector.
Catia La Mar se convirtió en una tumba para Stephanie, Jesús y Sabrina. Los tres cadáveres se recuperaron en medio de la tristeza de las familias, y el martes 21 de julio se les rindió un sentido homenaje en su escuela.



Ucevistas bajo los escombros
Según la actualización más reciente proporcionada por el rector de la UCV, Víctor Rago, los terremotos causaron la muerte de 51 integrantes de la comunidad universitaria. La mayoría de ellos, estudiantes, como lo precisó Rago.
El presidente de la Asociación de Profesores de la UCV (Apucv), José Gregorio Afonso, confirmó que ocho docentes perdieron la vida como consecuencia de los sismos, y resaltó que se trata de educadores jóvenes.
Pero no es solo la vida. Las viviendas que ocupaban los ucevistas también sufrieron los estragos de los dos movimientos. El pasado 15 de julio se registraban 493 damnificados, como lo explicó la profesora Nashla Báez, del equipo del Rectorado. Al menos 20 profesoras y profesores se quedaron completamente en la calle, refugiados en casas de familiares y amigos.
Urgencia económica
El gobierno anunció la entrega de una ayuda económica para las personas afectadas por los terremotos. Como el ejecutivo afirmó que es para todos, también se debe incluir al profesorado universitario, insistió Afonso, y puso al a orden el registro de la Apucv.
El Rectorado de la UCV, por su parte, creó un fondo para poder apoyar a las y los ucevistas que afrontan la reconstrucción de sus viviendas y otras necesidades tras los eventos del 24 de junio. Rago aclaró que el Banco Central de Venezuela (BCV) autorizó la apertura de una cuenta bancaria en divisas, y puntualizó que también se creó una cuenta en moneda nacional para recibir donaciones. Espera que los hijos que la UCV ha sembrado nacional e internacionalmente respondan al llamado de auxilio de su Alma Mater.
