The Daily Journal.– El proceso para adecuar los proyectos petroleros existentes en Venezuela al nuevo marco de hidrocarburos enfrenta retrasos, pese a que decenas de empresas mixtas ya han avanzado en las negociaciones con el Gobierno, informó Reuters citando a cuatro fuentes conocedoras del proceso.
El principal obstáculo estaría en la cantidad de permisos, acuerdos complementarios y condiciones que deben definirse antes de completar los nuevos contratos, de acuerdo con la información publicada por la agencia.
El Ministerio de Petróleo había establecido el 28 de julio como fecha límite para culminar la migración de los proyectos existentes. Sin embargo, Caracas no ha anunciado una extensión oficial del plazo, aunque estaría transmitiendo a las compañías que podrán completar algunos acuerdos pendientes después de suscribir los contratos principales, según las fuentes citadas por Reuters.
La situación se produce seis meses después de la aprobación de una reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos que concedió 180 días para que los proyectos existentes se adaptaran al nuevo esquema.
Entre las condiciones que deben acordarse se encuentra un mecanismo de regalías ponderadas aplicable a proyectos que combinan campos maduros con nuevos yacimientos, además de un régimen fiscal que varía según las características de cada operación.
Empresas buscan condiciones más flexibles
El proceso de negociación también está modificando la forma en que algunas compañías extranjeras plantean su presencia en Venezuela.
Reuters reportó que varias empresas están optando por acuerdos de producción compartida para nuevos campos, en lugar de constituir empresas mixtas bajo el modelo tradicional.
La italiana ENI figura entre las compañías que han escogido esta alternativa, en busca de condiciones contractuales más flexibles y una reducción de los trámites burocráticos, según la agencia.
Al mismo tiempo, otras empresas enfrentan incertidumbre sobre la continuidad de sus operaciones. Las diferencias en torno a obligaciones financieras pendientes y compromisos de inversión asumidos anteriormente han generado preocupación entre algunos operadores, que temen perder sus proyectos si no alcanzan acuerdos con las autoridades.
Reuters señala que algunas compañías incluso consideran la posibilidad de que sus activos sean reasignados a nuevos operadores.
Washington presiona por nuevas inversiones
La reestructuración contractual ocurre mientras Estados Unidos y Venezuela buscan acelerar la llegada de capital al sector energético venezolano.
De acuerdo con Reuters, Caracas y Washington están presionando a las compañías petroleras para que concreten compromisos de inversión, mientras que la Administración estadounidense impulsa un programa de reconstrucción del sector energético venezolano valorado en 100.000 millones de dólares.
El nuevo marco busca establecer las condiciones para la participación de empresas extranjeras tanto en proyectos existentes como en nuevos desarrollos petroleros.
A diferencia de los proyectos que deben completar la migración contractual, las nuevas compañías que quieran ingresar al mercado venezolano no tienen, por ahora, un plazo específico para firmar sus contratos.
Con información de Reuters
