The Daily Journal.– La encargada de la Presidencia de Venezuela, Delcy Rodríguez, enfrenta un delicado equilibrio entre mantener el poder, recuperar la economía y gestionar una relación cada vez más estrecha con Estados Unidos, según un reportaje de la revista TIME basado en una entrevista de una hora con la mandataria y conversaciones con funcionarios estadounidenses y venezolanos.
El artículo sostiene que el acercamiento entre Caracas y Washington ha permitido la reactivación de sectores de la economía venezolana, pero a cambio de una influencia estadounidense sin precedentes sobre asuntos económicos y políticos del país.
Rodríguez rechaza la idea de que Venezuela esté cediendo su soberanía y asegura que su estrategia busca recuperar la economía y garantizar la estabilidad.
«Estoy actuando de buena fe y confiando en que estas relaciones puedan desarrollarse de buena fe«, dijo Rodríguez a TIME.
«Mi estrategia actual y futura siempre ha sido garantizar la paz y la tranquilidad en el país: la tranquilidad y el bienestar social y económico», agregó.
Según el reportaje, la nueva relación con Washington se sustenta en un esquema mediante el cual Estados Unidos tendría una participación directa en la administración de los ingresos petroleros venezolanos y las finanzas públicas.
TIME cita a tres altos funcionarios estadounidenses y venezolanos que describieron un mecanismo bajo supervisión del secretario de Estado Marco Rubio para administrar los ingresos provenientes de las exportaciones petroleras y determinar cómo se asignan los recursos.
El esquema daría a Washington influencia sobre la reapertura del sector energético y sobre las condiciones para las empresas estadounidenses interesadas en invertir en Venezuela.
James Story, exembajador de Estados Unidos en Venezuela, describió el arreglo como un sistema en el que el gobierno de Rodríguez permanece en el poder mientras cumple las prioridades estratégicas de Washington.
«Ellos están haciendo todo lo que les pedimos«, afirmó Story, según TIME.
Empresas estadounidenses regresan al sector petrolero
El reportaje destaca que el acercamiento con Washington ya está teniendo efectos visibles en la economía venezolana.
Según TIME, las grúas de construcción han vuelto a aparecer en algunas zonas de Caracas, los comercios tienen mayor disponibilidad de productos y algunos campos petroleros inactivos han comenzado a reactivarse.
Empresas estadounidenses como ExxonMobil, ConocoPhillips, Halliburton y GE Vernova han regresado al país o negocian nuevas inversiones, mientras los vuelos comerciales entre Estados Unidos y Venezuela fueron restablecidos por primera vez desde 2019.
Rodríguez destaca especialmente el regreso de compañías estadounidenses al sector energético.
«Lo más importante es que las empresas de Estados Unidos están regresando y llegando«, afirmó a TIME.
El artículo señala que funcionarios estadounidenses están negociando más de 30 acuerdos que permitirían a compañías de ese país ampliar su presencia en el sector energético venezolano.
El petróleo, en el centro del acuerdo
Según el reportaje, el acceso a las enormes reservas petroleras de Venezuela es uno de los principales intereses de la Administración Trump.
El acuerdo contemplaría que Estados Unidos reciba los ingresos de buena parte de las exportaciones petroleras venezolanas y posteriormente transfiera esos recursos al país a través de su sistema bancario.
Un alto funcionario estadounidense citado por TIME comparó el mecanismo con una cuenta de garantía (escrow), en la que Washington liberaría fondos a medida que Caracas cumpliera determinadas condiciones.
La fórmula permitiría a Estados Unidos ejercer influencia sobre el uso de los ingresos petroleros, al tiempo que limitaría la corrupción y la presencia económica de potencias rivales como China y Rusia.
A cambio, Rodríguez conservaría el poder y Venezuela recibiría inversiones estadounidenses y una reintegración progresiva a los mercados internacionales.
Cooperación militar y contra el crimen organizado
La nueva relación también se ha extendido a áreas de seguridad e inteligencia.
TIME señala que Washington y Caracas cooperan en operaciones de inteligencia y contra el narcotráfico. El reportaje atribuye a Rodríguez la afirmación de que Venezuela proporcionó información que permitió localizar a Niño Guerrero, líder de la organización criminal Tren de Aragua, y que fuerzas venezolanas participaron en la operación que terminó con su muerte.
«Lo importante es que existen oportunidades para la cooperación conjunta«, dijo Rodríguez. «Contra el narcotráfico, por ejemplo, y contra el crimen organizado transnacional. Eso es muy importante para nosotros».
El reportaje también señala que miles de presos políticos han sido liberados bajo un marco de amnistía impulsado por Estados Unidos, mientras continúan las negociaciones sobre nuevos acuerdos económicos.
El costo político del acercamiento
TIME plantea, sin embargo, que los beneficios económicos tienen como contrapartida una creciente dependencia de Washington.
Según la revista, Rodríguez pasó de ser una de las figuras más reconocibles del chavismo y una defensora de las relaciones con Rusia, China, Irán y Cuba a encabezar un acercamiento sin precedentes con Estados Unidos.
La situación genera críticas entre sectores opositores que consideran que la mandataria está sacrificando la soberanía venezolana para conservar el poder.
María Corina Machado, líder opositora citada por TIME, cuestionó duramente la estrategia de Rodríguez.
«Está dispuesta a entregar cualquier cosa que le pidan, cualquier cosa«, afirmó Machado.
Rodríguez rechaza esa interpretación y sostiene que busca evitar que Venezuela se convierta en instrumento de otra potencia.
«Intento garantizar que la política interna de otro país no afecte a Venezuela«, dijo a la revista. «Espero que Venezuela no se convierta en un peón de la agenda política de ningún otro país».
Democracia sigue sin fecha
Uno de los principales interrogantes planteados por TIME es el futuro político del país. Aunque el acercamiento con Washington ha permitido la liberación de miles de detenidos y la aprobación de una ley de amnistía, el reportaje sostiene que existen pocos indicios de que Venezuela avance rápidamente hacia elecciones libres y competitivas.
Rodríguez no ofrece una fecha para nuevos comicios.
«Venezuela celebrará elecciones cuando esté preparada«, respondió a TIME.
Consultada sobre cuándo llegará ese momento, señaló que será cuando los distintos actores políticos alcancen un acuerdo que permita anunciar al país que están preparados para convivir políticamente.
También evitó confirmar si pretende presentarse como candidata presidencial.
«No lo sé«, respondió cuando la revista le preguntó si planeaba competir por la Presidencia.
Sobre la posibilidad de que María Corina Machado regrese al país y participe en una futura elección, Rodríguez tampoco dio una respuesta directa.
«Tenemos que avanzar hacia una nueva era política«, afirmó.
El terremoto expuso los límites de la nueva relación
El reportaje también aborda la respuesta del Gobierno de Rodríguez al terremoto que golpeó Caracas en junio y dejó más de 5.000 muertos.
La nueva relación con Washington permitió que el Departamento de Estado estadounidense preparara un paquete de reconstrucción de 300 millones de dólares, mientras el Comando Sur proporcionó apoyo militar a las operaciones de asistencia.
Sin embargo, TIME señala que Rodríguez fue criticada dentro de Venezuela por tardar ocho días en ofrecer una conferencia de prensa sobre la tragedia.
El episodio, según el reportaje, también pone de manifiesto una de las preguntas centrales sobre la nueva etapa venezolana: si la apertura económica y la cooperación con Estados Unidos beneficiarán a la población general o terminarán concentrando la riqueza en una élite.
Un futuro condicionado por Trump
TIME concluye que el futuro de la estrategia venezolana dependerá en buena medida de cuánto tiempo pueda sostenerse el actual modelo de relación con Washington.
Rodríguez busca reintegrar a Venezuela a los mercados internacionales, diversificar la economía, atraer inversiones extranjeras de largo plazo y reducir la dependencia del petróleo.
Pero el reportaje advierte que no está claro si este modelo sobrevivirá al final del mandato de Trump. La política exterior estadounidense actual se basa en una combinación de presión, incentivos económicos, coerción y acuerdos transaccionales para acercar a antiguos adversarios a la órbita de Washington.
