La 4ta guerra mundial

Destacado Opinión

Dr. Juan Barreto, director de The Daily Journal para Venezuela y América Latina.- ¿Ha comenzado una segunda fase de la Tercera Guerra Mundial o estamos en la cuarta? Algunos dicen que la Tercera Guerra Mundial finalizó con la caída del Muro de Berlín y la transformación de la Unión Soviética en lo que hoy es Rusia y repúblicas independientes como Ucrania, Kazajistán, Afganistán, etcétera.

Y esa caída de la Unión Soviética como final de la Guerra Fría es el fin de esa Tercera Guerra, pero ahora estaríamos en presencia de una Cuarta Guerra Mundial por el reparto geopolítico del mundo en una nueva fase que sería como un nuevo Tratado de Tordesillas, donde tres superpotencias se disputan el globo. Por un lado, Estados Unidos y el bloque de países que siempre ha hegemonizado y liderado, con profundas contradicciones y grietas, con un estremecimiento de la OTAN, problemas con su vecino del norte, Canadá, etcétera. Y por el otro lado, Rusia con sus intereses particulares y China haciendo un bloque en algunas circunstancias contra el gigante norteamericano.

Esa guerra se expresa en escenarios proxies, es decir, guerras delegadas en algunos confines de la Tierra, pero también en la confrontación en Irán, donde Estados Unidos tenía unos cálculos y esos cálculos no han salido del todo bien. Estados Unidos está siendo contenido por Irán, y en la medida en que pasa el tiempo, Irán gana, no porque derrote militarmente a los Estados Unidos, sino porque al resistir prolonga los tiempos. Y Trump necesita una victoria rápida antes de las elecciones de mitad de período del mes de noviembre, pero no les quiero hablar de eso, les quiero hablar fundamentalmente de un nuevo escenario de conflicto que muchos han ignorado: es la guerra por el control del Ártico, por el control del Polo Norte y sus riquezas, y los avances que han tenido China y Rusia, quienes recientemente, ahora mismo en el mes de julio, firmaron un convenio estratégico para explotar lo que llaman la Ruta del Norte, y los chinos también la llaman la Ruta de la Seda del Norte.

China pone su flamante flota de carga y Rusia, sus 40 rompehielos, entre los cuales hay rompehielos nucleares que abren las rutas cerradas por el hielo. Estados Unidos no cuenta con esa capacidad que tiene Rusia y tampoco cuenta con la flota de carga naval que tienen los chinos. Ya los chinos han comenzado a llevar a cabo exportaciones hacia Europa en tan solo 18 días y prometen bajar el tiempo y aumentar el ritmo y llegar a miles de toneladas métricas de carga hacia Europa, incluso hacia el norte de África, vulnerando el comercio tradicional por el canal de Suez y el mar Rojo, hoy escenario de un conflicto que parece interminable por la piratería somalí y los ataques del grupo yemení de los hutíes.

Esta situación pone contra las cuerdas a los Estados Unidos y Trump vuelve a mirar hacia Groenlandia, vuelve a mirar hacia el norte tratando de crear sus propias rutas marítimas y apropiarse de canales de navegación en el Ártico que apuntan hacia el Polo Norte.

¿Qué pasará con esta guerra geopolítica y comercial de mediana intensidad que se ha abierto tras los acuerdos de China y Rusia? ¿Esto pone contra las cuerdas los planes comerciales de Estados Unidos? En todo caso, es un nuevo escenario que se abre y estaremos pendientes.