Fortune: Venezuela recurre al especialista en dolarización Steve Hanke para combatir hiperinflación

Economía

The Daily Journal.- El economista estadounidense Steve Hanke fue nombrado «Asesor Especial en Asuntos Económicos, Monetarios y Energéticos de la Asamblea Nacional de Venezuela», según un reportaje de Fortune.

De acuerdo a la revista estadounidense, el especialista prepara una propuesta de dolarización integral para enfrentar la hiperinflación del país.

Hanke, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Johns Hopkins y conocido por su participación en procesos de estabilización monetaria en países con episodios de alta inflación, plantea sustituir completamente el bolívar por el dólar estadounidense y eliminar el Banco Central de Venezuela como parte de una reforma monetaria de amplio alcance.

De acuerdo con Fortune, Hanke calcula que los precios en Venezuela están aumentando a una tasa anualizada cercana al 400%, un nivel que considera el más elevado del mundo. El economista sostiene que controlar la inflación es la condición necesaria para recuperar la estabilidad económica y facilitar la inversión, la reestructuración de la deuda y la recuperación de la industria petrolera.

“Controlar la inflación es la clave para restaurar la estabilidad en Venezuela, y todos los demás avances derivan de ello”, declaró Hanke a Fortune.

Una dolarización integral

La propuesta elaborada por Hanke contempla la desaparición del bolívar como moneda nacional y el cierre del Banco Central, lo que impediría la emisión de dinero y eliminaría la capacidad del Estado de fijar las tasas de interés mediante la política monetaria. El economista trabaja en el proyecto junto con Antonio Ecarri, parlamentario, excandidato presidencial y fundador de Alianza del Lápiz.

Hanke estima entre 50% y 80% las probabilidades de que la iniciativa sea aprobada por el Parlamento y promulgada. Según el economista, la propuesta tendría ahora mayores posibilidades que un proyecto similar que impulsó durante el gobierno de Rafael Caldera entre 1995 y 1996, cuando planteó una caja de conversión que no consiguió suficiente respaldo legislativo.

El especialista sostiene que Venezuela ya atraviesa una “dolarización espontánea”, debido al uso extendido de la moneda estadounidense en las transacciones cotidianas desde la flexibilización cambiaria de 2019. Sin embargo, cerca de siete millones de trabajadores públicos y pensionistas continúan percibiendo sus ingresos en bolívares, de acuerdo con el reportaje.

La dolarización implicaría, no obstante, que Venezuela renuncie a herramientas como la emisión monetaria y la capacidad del Banco Central de actuar como prestamista de última instancia del sistema financiero. Hanke considera estas restricciones como una ventaja para impedir que futuros gobiernos recurran a la emisión de dinero para financiar el gasto público.

Petróleo y deuda, los otros frentes

La reforma monetaria está vinculada, en el planteamiento de Hanke, con la recuperación de la industria petrolera. Fortune señala que Venezuela produce actualmente unos 1,1 millones de barriles diarios, muy por debajo de los 3,4 millones de barriles diarios registrados en 1998.

El aumento de la producción petrolera sería clave para atender una deuda estimada en 250.000 millones de dólares, equivalente a cerca de 150% del PIB venezolano. El crudo representa hasta 98% de las exportaciones del país, por lo que los mayores ingresos petroleros constituirían la principal fuente de divisas para atender las obligaciones con acreedores.

Hanke también considera que la estabilidad monetaria y la creación de garantías para la inversión privada son condiciones necesarias para atraer capital extranjero hacia la recuperación de la infraestructura petrolera y eléctrica.

Las grandes petroleras estadounidenses ya compran crudo venezolano para sus refinerías de la Costa del Golfo, pero, según Fortune, todavía no han comprometido inversiones significativas para rehabilitar la infraestructura petrolera. La incertidumbre sobre la protección de los derechos de propiedad y la seguridad contractual continúa siendo uno de los principales obstáculos.

Un especialista con experiencia en dolarización

La propuesta venezolana se apoya en la experiencia acumulada por Hanke durante décadas de asesoría a gobiernos que enfrentaron crisis monetarias. El economista participó en el proceso de dolarización de Ecuador en 2000 y asesoró posteriormente a Zimbabwe, donde la adopción del dólar permitió reducir las presiones hiperinflacionarias. También intervino en proyectos de cajas de conversión en Argentina, Estonia, Lituania, Bulgaria y Bosnia, entre otros países.

En Venezuela, sin embargo, sería su segundo intento de impulsar una reforma monetaria. Su primera propuesta, presentada durante el gobierno de Rafael Caldera, planteaba una caja de conversión y no logró el respaldo necesario en el Parlamento.

Ahora Hanke considera que las condiciones son distintas. La utilización extendida del dólar en la economía venezolana, la pérdida de valor del bolívar y la preferencia de una parte de la población por la moneda estadounidense constituyen, a su juicio, un terreno más favorable para una dolarización formal.

El economista sostiene que, si la reforma se implementa con rapidez, Venezuela podría pasar de una contracción económica a tasas de crecimiento positivas y atraer inversiones hacia el sector petrolero y la infraestructura eléctrica. También estima que una mayor producción de crudo facilitaría la renegociación de la deuda venezolana.

Para Hanke, Venezuela representa el proyecto de mayor escala de su trayectoria de casi cinco décadas dedicada al diseño de reformas monetarias. La decisión final, sin embargo, dependerá de la aprobación legislativa y de la capacidad del Gobierno para acompañar el cambio monetario con reformas que permitan recuperar la inversión y la producción petrolera.

Con información de Fortune

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