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Julio A. López, editor jefe. – La petrolera estatal india ONGC, a través de su brazo internacional ONGC Videsh (OVL), prepara una inyección de capital de alrededor de US$200 millones para reactivar la producción del campo San Cristóbal, en el oriente de Venezuela, según trascendió este miércoles.
El plan contempla ejecutar la inversión en un plazo aproximado de doce meses y cubrir también la parte que le corresponde a Petróleos de Venezuela, socia venezolana del proyecto, con la idea de recuperar esos fondos más adelante en la producción futura.
San Cristóbal es uno de los activos más antiguos de ONGC en Venezuela: OVL controla el 40% del proyecto y Pdvsa el 60% restante. El campo llegó a producir más de 40.000 barriles diarios en su mejor momento, pero la falta de inversión lo dejó operando muy por debajo de su potencial. Según cifras corporativas recientes, en el año fiscal 2026 el campo apenas generó el equivalente a 0,265 millones de toneladas de petróleo, una fracción mínima de su capacidad histórica.
El movimiento se produce apenas semanas después de que ONGC Videsh obtuviera una licencia específica de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro de Estados Unidos (OFAC), otorgada a mediados de agosto de 2026. Esa autorización le devuelve a la compañía india «plena libertad» para operar en Venezuela, según declaró el director financiero de ONGC, Anupam Agarwal, en una conferencia con inversionistas. La licencia elimina las restricciones que durante años frenaron las transacciones financieras, las inversiones y las operaciones vinculadas a los activos petroleros venezolanos de la empresa.
Con este nuevo marco, ONGC Videsh pasa de ser un socio con presencia administrativa limitada a un inversionista activo, siguiendo un esquema similar al que Washington habilitó previamente para otras petroleras extranjeras en Venezuela. La meta declarada por la compañía es elevar la producción de San Cristóbal desde el rango actual de 12.000 a 15.000 barriles diarios hasta unos 30.000 barriles diarios en el primer año de la inversión.
Además del plan de reactivación operativa, la licencia abre la puerta para que ONGC recupere una deuda histórica: PDVSA le adeuda a la petrolera india cerca de US$600 millones en dividendos acumulados desde hace más de una década. Venezuela ya había acordado entregar cargamentos de crudo como mecanismo alternativo de pago ante la imposibilidad de realizar transferencias en efectivo, y ONGC continúa en diálogo con las autoridades venezolanas para definir el esquema de repatriación de esos fondos.
La empresa india también evalúa asumir la operatorship —el control operativo directo— de San Cristóbal y de otro proyecto en el que participa, Carabobo, actualmente bajo control de Petróleos de Venezuela. De concretarse, sería la primera vez que ONGC Videsh pasara de ser accionista minoritario a operador de un campo en Venezuela, apoyándose en la nueva ley venezolana de hidrocarburos y en la experiencia de la compañía en el manejo de yacimientos maduros y de baja profundidad en India.
La inversión anunciada sería una de las primeras apuestas de capital indio en Venezuela desde la flexibilización del régimen de licencias estadounidense y podría marcar el regreso de ONGC a un rol protagónico en un país que posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo. Para Venezuela, que necesita capital y tecnología para recuperar su industria petrolera tras años de caída de la producción, la llegada de nuevos fondos de un socio histórico como India se suma a los movimientos recientes de otras petroleras internacionales que también han reactivado sus operaciones en el país.
El historial de la relación entre ambas compañías es largo: ONGC Videsh invirtió cerca de US$190 millones en San Cristóbal en 2009-2010 y, en 2016, ambas partes firmaron acuerdos para financiar la recuperación del campo y regularizar el pago de dividendos pendientes, en medio de sucesivas caídas de la producción venezolana. La nueva ronda de inversión, de concretarse en los términos reportados, sería la mayor apuesta de capital fresco de ONGC en el país en más de una década.
