Julio A. López, editor jefe.— Durante 24 horas, Houston se convirtió en la capital del renacimiento económico de Venezuela. En el hotel Hyatt se reunieron más de 300 ejecutivos petroleros, empresarios, inversionistas y líderes de la industria de servicios para analizar oportunidades, intercambiar experiencias y discutir sus planes para participar en la recuperación de la economía venezolana.
El Lic. José Pereira, expresidente y CEO de Citgo y expreso del régimen de Nicolás Maduro, fue el principal organizador y promotor del encuentro. Pereira logró una extraordinaria convocatoria que reunió en un mismo lugar a protagonistas de distintas áreas de la industria energética y empresarial. La conferencia marcó un hito y, apenas concluida, ya comenzaron las conversaciones sobre una nueva edición para el próximo año.
La conferencia fue inaugurada por Alí Moshiri, veterano ejecutivo petrolero con más de 35 años de experiencia y considerado uno de los profesionales con mayor conocimiento de la industria venezolana. Moshiri adquirió buena parte de esa experiencia durante su exitosa trayectoria como presidente de Chevron en Venezuela. Posteriormente amplió sus responsabilidades hasta dirigir las operaciones de la petrolera estadounidense en América Latina y África.
La conducción de la conferencia estuvo a cargo de Nick Medina, exvicepresidente de Relaciones Públicas de ExxonMobil, quien actuó como moderador de una jornada caracterizada por el intercambio de conocimientos técnicos, experiencias empresariales y visiones sobre las oportunidades que se abren en Venezuela.
Uno de los momentos más destacados fue el del Dr. Evanán Romero, exviceministro de Energía y Minas de Venezuela, considerado por muchos una leyenda de la industria petrolera venezolana. Con más de 65 años de trayectoria profesional y una participación determinante en la Apertura Petrolera de la década de 1990, Romero realizó una magistral presentación técnica sobre las posibilidades energéticas del país y los enormes retos que supone recuperar una industria que requiere capital, tecnología, infraestructura y talento humano.
Roberto Smith, exministro de Comunicaciones de Venezuela, presentó su visión del futuro inmediato del país y las perspectivas que, en su opinión, podrían convertir nuevamente a Venezuela en una potencia energética global. El país posee no solo enormes reservas de petróleo, sino también recursos de gas natural y una infraestructura construida durante décadas que puede servir de plataforma para acelerar nuevas inversiones.
Pero quizás lo más significativo de la jornada no estuvo únicamente en las presentaciones. Estuvo en los pasillos, en reuniones privadas y en conversaciones entre empresarios. Allí se habló de campos petroleros, perforación, producción, gas, generación eléctrica, infraestructura, financiamiento, contratación de personal, servicios especializados y de las necesidades que surgirán a medida que aumenten las inversiones.
Houston resulta, además, un escenario natural para este proceso. La ciudad constituye uno de los principales centros mundiales de la industria energética y concentra compañías petroleras, empresas de servicios, proveedores de tecnología, firmas de ingeniería, inversionistas y miles de profesionales con experiencia internacional. Buena parte del conocimiento y del capital que Venezuela necesita para recuperar su industria se encuentra precisamente en Texas.
La llamada Primavera Petrolera venezolana se reflejó en esta conferencia, que representa el comienzo de una nueva etapa para muchas compañías estadounidenses interesadas en regresar, invertir o desarrollar negocios en un mercado que, durante más de 27 años, se mantuvo progresivamente alejado de su socio comercial más cercano y lógico.
Después de décadas de deterioro, desinversión y aislamiento, la recuperación venezolana necesitará mucho más que petróleo. Requerirá miles de millones de dólares, tecnología, empresas de servicios, ingenieros, técnicos, financiamiento, seguridad jurídica y años de trabajo sostenido. Precisamente por eso, encuentros como el celebrado en Houston adquieren especial relevancia: permiten comenzar a reconstruir las relaciones empresariales necesarias para transformar las oportunidades en proyectos concretos.
Durante esas 24 horas, Venezuela dejó de ser únicamente un tema de discusión política para convertirse en un tema de conversación sobre inversión, producción, infraestructura, empleo y negocios. Empresarios que durante años observaron al país desde la distancia comenzaron a discutir cómo participar en su reconstrucción.
La Primavera Petrolera apenas comienza, pero en un solo día quedó claro que una parte importante del capital, la experiencia y la capacidad empresarial necesarios para impulsarla ya mira hacia Venezuela.
