The Daily Journal – El mercado petrolero internacional inició la jornada de este lunes con una marcada volatilidad. Durante las primeras horas de negociación en Asia, los precios de referencia abrieron al alza impulsados por una mayor tensión geopolítica en Oriente Medio.
El West Texas Intermediate (WTI) registró un incremento inicial del 1,24%, situándose en 96,5 dólares por barril, mientras que el Brent avanzó más de un 1%, hasta los 100,94 dólares por barril. Otras fuentes reportaron aperturas aún más altas, con el Brent llegando a 104,82 dólares y el WTI en 96,76 dólares tras los ataques hutíes con misiles y drones contra Riad, la capital de Arabia Saudí, durante el fin de semana.
Sin embargo, el impulso alcista se revirtió rápidamente y los precios pasaron a terreno negativo. Para media mañana, el WTI caía más de un 1%, hasta aproximadamente 94,31 dólares por barril, mientras que el Brent retrocedía un 0,70% y se situaba por debajo de los 99 dólares. Datos más actualizados confirmaron esa tendencia bajista: el WTI se ubicaba en 93,74 dólares (una caída del 2,44%) y el Brent en 101,42 dólares (un descenso del 1,72%).
La volatilidad fue tan pronunciada que otras fuentes reportaron precios intermedios, como un WTI en 95,99 dólares y un Brent en 103,67 dólares en un momento dado de la mañana.
El giro a la baja respondió principalmente a dos factores que moderaron la prima de riesgo geopolítico. Por un lado, el presidente estadounidense Donald Trump expresó su disposición a reunirse con su homólogo iraní, Masud Pezeshkian, durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, lo que introdujo expectativas de una posible distensión diplomática.
Por otro, Arabia Saudí anunció planes para restaurar aproximadamente la mitad de la capacidad de su oleoducto Este-Oeste en los próximos días, tras los daños sufridos por ataques con drones la semana anterior. La combinación de ambas noticias redujo temporalmente las preocupaciones sobre posibles interrupciones prolongadas en el suministro.
A pesar de la corrección, el mercado mantiene una alta sensibilidad a los acontecimientos en la región. Irán reiteró que no permitirá la reapertura completa del estrecho de Ormuz hasta que se cumplan sus condiciones, lo que sigue representando una variable crítica para las exportaciones de los productores del Golfo Pérsico.
Asimismo, la continuidad de las tensiones entre Arabia Saudí y las fuerzas hutíes en Yemen mantiene el riesgo de nuevas disrupciones en las rutas de transporte energético. Los inversores permanecen atentos a cualquier señal que pueda alterar el frágil equilibrio entre oferta y demanda en un contexto geopolítico aún incierto.
