The Daily Journal.- La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, describió este miércoles ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas los bombardeos estadounidenses del pasado 3 de enero como parte de una de las “dos grandes y dolorosas pruebas” que ha enfrentado el país durante 2026, sin mencionar durante su intervención la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores.
Rodríguez ubicó los ataques contra Venezuela en el contexto de una crisis política y del deterioro de las relaciones entre Caracas y Washington. “Vengo a hablarles de una Venezuela cuya vida nacional ha estado afectada por una crisis de convivencia política que perturbó la vida nacional y nuestra interacción con el mundo. Se impusieron intereses ajenos al bien común de los venezolanos”, afirmó.
Según la mandataria encargada, durante este año Venezuela ha enfrentado “dos grandes y dolorosas pruebas en su vida como nación”. Una de ellas, dijo, fue “derivada del estrangulamiento de su vida política interna y la confrontación agudizada con los Estados Unidos de América”, mientras que la segunda correspondió al doble terremoto ocurrido el 24 de junio.
“A pesar de estos golpes de la vida tan fuerte, como diría el poeta César Vallejo, para los venezolanos y venezolanas hoy Venezuela renace”, declaró.
Rodríguez presentó el término “renace” como la expresión de la respuesta de los venezolanos a ambos acontecimientos y vinculó esa etapa con un cambio en la relación con Estados Unidos.
“Renace resume la actitud de nuestro pueblo que ha asumido frente a estos acontecimientos, la transformación de una relación política fundamentada en el diálogo, la negociación y la diplomacia”, señaló.
En ese contexto, la presidenta encargada manifestó su disposición a reconstruir los vínculos con Washington y agradeció expresamente al presidente estadounidense, Donald Trump, un día después de mantener con él su primer encuentro en persona en Nueva York.
“Quiero en esta 81 Asamblea General de la ONU agradecer al presidente Donald Trump y a su gobierno por su disposición a retomar el camino de las relaciones diplomáticas y de cooperación con Venezuela”, afirmó.
Rodríguez destacó que la última reunión entre presidentes de Venezuela y Estados Unidos ocurrió en 2009 y aseguró que actualmente ambos países trabajan para superar sus diferencias mediante el diálogo.
“Hoy trabajamos seriamente para dirimir a través del diálogo las diferencias existentes, pero principalmente para abonar los caminos para el relacionamiento energético, la promoción de seguridad, la lucha común contra el crimen transnacional y la cooperación económica en beneficio de ambos pueblos y de nuestro continente”, sostuvo.
La intervención se produjo un día después de la reunión privada entre Rodríguez y Trump en el hotel Lotte New York Palace, durante una recepción ofrecida por el mandatario estadounidense a líderes extranjeros que participan en la Semana de Alto Nivel de la ONU.
Sin referencia a Maduro y Cilia Flores
Aunque Rodríguez se refirió a la confrontación con Estados Unidos y a los acontecimientos del 3 de enero como una de las principales pruebas enfrentadas por Venezuela durante 2026, no mencionó en su discurso la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, ocurrida durante la operación militar estadounidense en Caracas.
La omisión contrasta con el discurso pronunciado el martes por Trump ante la Asamblea General, en el que el presidente estadounidense reivindicó las acciones militares de Washington en Venezuela.
«En enero, bajo mis órdenes, el ejército de los Estados Unidos llevó a cabo una operación militar masiva que penetró profundamente en la capital venezolana, Caracas, descendió sobre una base militar fuertemente defendida y fortificada —una que supuestamente era inexpugnable ante cualquier ataque— y arrestó al criminal fuera de la ley, dictador y auténtico delincuente, Nicolás Maduro», afirmó Trump.
La intervención de Rodríguez se centró, en cambio, en la nueva etapa de diálogo y cooperación entre ambos gobiernos.
La mandataria encargada cerró su referencia a la crisis venezolana destacando la ayuda internacional recibida tras los terremotos del 24 de junio.
“Quiero agradecer a todos los países de América, de Europa, de Asia, de África, de Medio Oriente, así como a todo el sistema de las Naciones Unidas que brindaron su solidaridad al pueblo venezolano durante las horas más oscuras causadas por el doble terremoto”, afirmó.
“En esta nueva etapa”, añadió, Venezuela busca reconstruir y sostener relaciones basadas en “cooperación, respeto e igualdad” con Estados Unidos, sus países vecinos y la comunidad internacional.
