The Daily Journal- El interés de empresas extranjeras por Venezuela comienza a mostrar señales de recuperación después de años de baja actividad, con un aumento de las consultas sobre nuevas inversiones, operaciones comerciales y registro de propiedad intelectual, según abogados del bufete internacional Pérez-Llorca citados por Bloomberg Línea.
Los sectores que concentran las consultas abarcan desde petróleo y telecomunicaciones hasta la industria automotriz. El movimiento, sin embargo, todavía es incipiente y no permite hablar de un regreso masivo de compañías internacionales al mercado venezolano.
«Durante los últimos 15 años a nosotros nadie nos preguntaba por Venezuela, por registrar marcas. Uno pasaba por América y no existía Venezuela», afirmó a Bloomberg Línea Mauricio Jaramillo Campuzano, socio de Pérez-Llorca especializado en Propiedad Intelectual y Competencia.
Según el abogado, el cambio comenzó a hacerse visible desde enero. «Desde enero de este año, todo el mundo dice: ‘Oiga, venga, miremos Venezuela’. Entonces, ya las empresas por lo menos están diciendo: ‘Vamos a registrar nuestras marcas en Venezuela'», señaló.
El repunte también ha comenzado a generar presión sobre la oficina encargada del registro de marcas, que arrastra expedientes pendientes desde hace décadas. Jaramillo explicó que la institución enfrenta una acumulación de trámites y trabaja en la depuración de procesos atrasados.
Consultas del sector automotor
El interés no se limita a la protección de marcas. Rodrigo Rojas Robleda, socio mexicano de Pérez-Llorca, confirmó que empresas de Estados Unidos y México han consultado sobre las condiciones para retomar la venta y distribución de vehículos en Venezuela, aunque no se revelaron los nombres de las compañías por razones de confidencialidad.
Las estimaciones citadas por Bloomberg Línea apuntan a un incremento todavía moderado de las solicitudes de registro de marcas. En 2025 se presentaron unas 14.600 solicitudes en Venezuela y fuentes del sector prevén que este año el número podría cerrar hasta un 10 % por encima de ese nivel.
Estos registros incluyen tanto empresas nacionales como extranjeras, por lo que las cifras no permiten determinar cuánto del crecimiento corresponde directamente a compañías internacionales.
Ricardo Antequera, expresidente de la Cámara Venezolana de Franquicias, mencionó a la empresa china Xiaomi entre las compañías cuya actividad en materia de marcas está siendo observada. Consultada por Bloomberg Línea, la empresa no confirmó ni negó un eventual proceso de registro, pero señaló que mantiene presencia en Venezuela mediante una red de tiendas y distribuidores autorizados.
Antequera advirtió que el incremento de registros no debe interpretarse automáticamente como una llegada masiva de empresas extranjeras. Una compañía puede proteger una marca o una tecnología en Venezuela sin mantener operaciones físicas en el país.
Seguridad jurídica, el desafío
El repunte de las consultas ocurre en un contexto en el que empresas e inversionistas también buscan conocer las condiciones jurídicas para operar en Venezuela, después de años de deterioro económico y menor integración con los mercados internacionales.
Entre las oportunidades identificadas por los especialistas se encuentran sectores como vivienda, infraestructura vial, alimentos y distintas áreas de la cadena productiva.
Sin embargo, la incertidumbre política y la falta de claridad sobre el calendario electoral y la relación con Estados Unidos podrían ralentizar la recuperación del interés empresarial.
Antequera considera que Venezuela atraviesa un proceso de «reconexión con el mundo» y de recuperación de la confianza empresarial. Entre los cambios señalados está la evolución del Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual (SAPI), que desde aproximadamente 2018 inició un proceso para mejorar su funcionamiento.
El país mantiene, no obstante, una Ley de Propiedad Industrial de 1956. Una eventual revisión de esa legislación estaba incluida en la agenda legislativa de 2026, aunque, según el reporte, no había avanzado al momento de la consulta.
Los especialistas también distinguen entre registrar una marca y garantizar efectivamente los derechos asociados a ella. La reducción de los tiempos administrativos no necesariamente implica que una empresa pueda defender con la misma facilidad su propiedad intelectual ante una infracción.
El funcionamiento del sistema judicial, los tiempos y costos de los litigios y la presencia de productos falsificados o importados sin autorización continúan siendo obstáculos para las compañías extranjeras.
El historial de expropiaciones y disputas de inversión también forma parte de las consideraciones de las empresas que evalúan regresar al mercado venezolano. De acuerdo con abogados citados por Bloomberg Línea, Venezuela ha acumulado en las últimas tres décadas más de una veintena de laudos adversos en arbitrajes de inversión.
Con información de Bloomberg
