The Daily Journal.- Organizaciones sindicales venezolanas se movilizaron este 1° de mayo en Caracas para exigir mejoras salariales y respeto a los derechos laborales, en una jornada que culminó con un pronunciamiento del Comité Nacional de Conflicto de Trabajadores en Lucha (Cnctl).
La movilización partió desde la Plaza Brión de Chacaíto, en el este de la capital, y recorrió la ciudad hasta la Plaza Morelos, en el centro, como parte de las protestas convocadas por gremios y centrales sindicales en el Día Internacional del Trabajador.
Al cierre de la marcha, Raquel Reyes, del Colegio de Profesores de Venezuela, leyó un documento en representación del Cnctl, en el que las organizaciones denunciaron un deterioro sostenido de las condiciones laborales en el país.

En el pronunciamiento, los sindicatos afirmaron que las políticas económicas han implicado el “desconocimiento de todos los derechos laborales”, y aseguraron que en la práctica “ha desaparecido el salario”, junto con la pérdida de prestaciones sociales y garantías de seguridad social.
En Venezuela, el salario mínimo permanece congelado desde hace cuatro años en 130 bolívares mensuales, menos de 0,30 dólares al tipo de cambio oficial.
El jueves, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció un incremento del denominado “Ingreso Mínimo Integral” hasta el equivalente a 240 dólares mensuales. Sin embargo, este pago no tiene incidencia en el cálculo de las prestaciones sociales y otros beneficios contemplados en las leyes nacionales.

Las organizaciones sindicales y gremios cuestionaron que, en alianza con sectores empresariales, la administración de Rodríguez promueva cambios que “buscan eliminar el contenido social del salario y de las pensiones”, así como desconocer el artículo 91 de la Constitución, que establece el derecho a un “ingreso suficiente para vivir con dignidad”.
Asimismo, denunciaron la criminalización de la actividad sindical, la restricción de la libertad y autonomía de los gremios, y la eliminación del derecho a la contratación colectiva. También señalaron que la desregulación laboral ha permitido jornadas de trabajo que superan las 10 y 12 horas diarias.

Frente a este escenario, las organizaciones sindicales defendieron una estrategia de “unidad nacional” para enfrentar lo que califican como una política que ha llevado “a la miseria y la pobreza a millones” y ha afectado la capacidad productiva del país.
Los organizadores de la jornada de protesta informaron que han presentado un pliego de exigencias con 17 puntos, que incluye demandas como la indexación de salarios y pensiones a la canasta básica; el respeto a la libertad sindical y el restablecimiento de derechos laborales que han sido conculcados.
