Contracción de la actividad petrolera desacelera crecimiento económico en el primer trimestre de 2026

Economía

The Daily Journal. De acuerdo con las cifras publicadas por el Banco Central de Venezuela (BCV), el Producto Interno Bruto (PIB) consolidado del país registró un crecimiento de apenas 2.51% durante el primer trimestre de 2026. Aunque el indicador general se mantiene en terreno positivo, el ritmo de expansión económica experimentó una severa desaceleración, impactado de manera directa por la contracción en la producción y el desempeño de la actividad petrolera.

El motor energético del país, que venía impulsando los balances nacionales, sufrió una caída del -2.12% en su variación trimestral. Este retroceso en el sector petrolero actuó como un freno para el aparato productivo general, el cual logró sostenerse a flote únicamente gracias al desempeño de la actividad no petrolera, que registró un alza del 3.11%, apuntalada de forma particular por el sector financiero, el comercio y los servicios de alojamiento.

Al comparar el comportamiento del inicio de este año con el mismo período de 2025, los datos del ente emisor revelan un cambio drástico en la tendencia macroeconómica de Venezuela. El indicador general demuestra que la economía nacional, que avanzaba a un robusto ritmo de 9.40% de crecimiento consolidado en el primer trimestre de 2025, sufrió una fuerte desaceleración para el primer trimestre de 2026, momento en que esa fuerza se redujo a casi la cuarta parte al situarse en un 2.51%.

El origen principal de este freno en el aparato productivo se encuentra en el desplome de los hidrocarburos. Mientras que en los primeros tres meses de 2025 la actividad petrolera volaba con un incremento del 17.17%, en el mismo lapso de 2026 el sector pasó a signo negativo y registró una contracción del -2.12%.

Por su parte, el sector no petrolero aunque ayudó a mantener la economía en terreno positivo, experimentó una marcada desaceleración en su ritmo de expansión. En el arranque de 2025 esta categoría crecía a una tasa del 6.61%, mientras que en el primer trimestre de 2026 su dinamismo se redujo prácticamente a la mitad, ubicándose en un 3.11%.

El colapso de la construcción y el auge financiero

La revisión sectorial interna de ambos trimestres expone realidades muy distantes para las distintas industrias del país. El caso más dramático lo vive el sector de la construcción: durante el primer trimestre de 2025 fue el principal dinamizador de la economía no petrolera con un espectacular crecimiento del 35.67%; sin embargo, para el primer trimestre de 2026, el sector se hundió por completo en una recesión profunda, registrando una caída del -18.30%.

En la acera opuesta, las actividades financieras y de seguros se consolidaron como el sector más fuerte de este período, manteniendo un ritmo de crecimiento de doble dígito. Aunque bajó levemente de un 21.42% en el primer trimestre de 2025 a un 13.46% en el primer trimestre de 2026, sigue liderando la tabla de rendimiento.

Por otro lado, los sectores asociados al consumo interno mostraron un comportamiento sólido en los primeros meses de 2026. El comercio y reparación de vehículos se expandió un 8.67% (frente al 9.30% del año anterior), y el sector de alojamiento y servicios de comidas (hotelería y restaurantes) creció un 7.48%, manteniéndose muy cerca del 8.88% que había registrado en el primer trimestre de 2025.

Finalmente, la recaudación fiscal vinculada a la actividad económica comercial y de importaciones mostró un dinamismo acelerado: los impuestos netos sobre los productos treparon de un 10.26% en el primer trimestre de 2025 a un 17.83% en el primer trimestre de 2026.

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