The Daily Journal.– China se encuentra lista para lanzar este domingo la nave espacial tripulada Shenzhou-23; una misión que transportará a tres astronautas hacia la estación espacial Tiangong para cumplir una estancia de un año en el espacio.
Como preámbulo al despegue, las autoridades de la Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China (CMSA) llevaron a cabo este domingo una ceremonia de despedida de los tres astronautas asignados a la misión.
El acto protocolar, reseñado por la agencia Xinhua, tuvo lugar en el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, una instalación estratégica ubicada en las zonas desérticas del noroeste de China, donde los tripulantes recibieron el saludo de científicos, técnicos y representantes gubernamentales.
El desafío de los 365 días en órbita
En las horas previas al lanzamiento, el gobierno chino presentó de manera oficial a los tres integrantes de la tripulación de la Shenzhou-23, un equipo multidisciplinario compuesto por pilotos experimentados de las fuerzas armadas y especialistas en carga útil.
A diferencia de los relevos convencionales en la estación espacial Tiangong (Palacio Celestial), que habitualmente promedian los seis meses de actividad en órbita, la Shenzhou-23 inaugurará los vuelos de permanencia extendida de un año completo.
Esta estancia de 365 días continuos tiene como objetivo técnico evaluar a fondo la resistencia de los sistemas de soporte vital de la estación, los mecanismos de reciclaje de agua y oxígeno, y estudiar los efectos biológicos detallados de la microgravedad prolongada sobre el cuerpo humano.
Pruebas con embriones artificiales
La CMSA dio a conocer el robusto paquete de tareas científicas que ejecutarán los astronautas. El foco principal estará en «experimentos con embriones artificiales, aleaciones de tierras raras y baterías novedosas», reseñó Xinhua.
Estas pruebas en microgravedad buscan analizar el comportamiento, la división celular y los patrones de desarrollo de estructuras embrionarias en condiciones fuera de la atmósfera terrestre, abordando interrogantes esenciales sobre la reproducción y la viabilidad de la vida de cara a las futuras colonizaciones lunares y viajes tripulados de largo alcance hacia Marte.
Asimismo, el equipo efectuará decenas de ensayos en ciencia de materiales, medicina aeroespacial y mantenimiento técnico externo mediante caminatas espaciales (EVAs).
Un paso decisivo para las metas de Pekín
Con el lanzamiento de la Shenzhou-23 este domingo, Pekín consolida la plena madurez operativa de su infraestructura orbital permanente, la cual compite directamente con la Estación Espacial Internacional (EEI).
Los datos recopilados durante este año de misión serán fundamentales para robustecer los planes de la potencia asiática, que contemplan el envío de sus primeros astronautas a la superficie de la Luna antes del año 2030 y la construcción de una base científica conjunta en el polo sur del satélite terrestre.
Con información de Xinhua.
