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The Daily Journal. — La tensión militar entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar esta semana, luego de que el Pentágono confirmara el martes nuevos ataques “defensivos” contra posiciones iraníes en el sur del país, pese al alto al fuego parcial que ambas naciones mantienen desde abril.
Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las operaciones estuvieron dirigidas contra plataformas de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que supuestamente intentaban colocar minas navales cerca del estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más importantes del planeta.
Washington aseguró que las acciones fueron preventivas y destinadas a proteger a las tropas y buques norteamericanos desplegados en la región. Sin embargo, Teherán acusó de inmediato a Estados Unidos de violar el cese al fuego y de aumentar deliberadamente la presión militar sobre la República Islámica.
Las hostilidades entre ambos países no han cesado por completo desde que se acordó la tregua el pasado 12 de abril. En las últimas semanas se han registrado incidentes navales, ataques contra destructores estadounidenses y operaciones militares contra instalaciones iraníes vinculadas a drones, misiles e inteligencia militar.
La situación ha reavivado la preocupación internacional por una posible interrupción del tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump confirmó que su administración intenta negociar una extensión de 60 días del cese al fuego, condicionada al desmantelamiento definitivo del programa nuclear iraní.
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump afirmó que el uranio iraní enriquecido deberá ser destruido bajo supervisión internacional o entregado a Estados Unidos para su eliminación, dejando claro que Washington busca transformar la actual tregua en un acuerdo estratégico de mayor alcance.
