Las reservas estratégicas alcanzan uno de sus niveles más bajos en décadas
Audio: https://clyp.it/cftxb5yd
Julio A. López. — Los inventarios de petróleo y gasolina de Estados Unidos continúan disminuyendo, lo que refleja una creciente presión sobre el mercado energético mundial en momentos en que las reservas estratégicas del país se acercan a mínimos históricos y la producción doméstica muestra señales de estancamiento.
Según estimaciones publicadas por el American Petroleum Institute, las reservas comerciales de crudo en Estados Unidos disminuyeron en 2,8 millones de barriles durante la semana finalizada el 22 de mayo. La caída se suma a la reducción de 9,1 millones de barriles registrada la semana anterior, lo que consolida una tendencia que preocupa a los analistas energéticos.
A pesar de las recientes disminuciones, los inventarios comerciales de petróleo aún registran un aumento neto de aproximadamente 22 millones de barriles en lo que va de año. Sin embargo, el dato que más llama la atención de los expertos es el drenaje continuo de la Reserva Estratégica de Petróleo, considerada el principal colchón energético de emergencia de Estados Unidos.
Durante la semana analizada, otros 9,1 millones de barriles fueron retirados de la SPR, lo que redujo sus existencias a apenas 365,1 millones de barriles. Se trata de uno de los niveles más bajos observados desde 2024 y representa una reducción de aproximadamente 360 millones de barriles respecto a la capacidad máxima de almacenamiento del sistema.
La situación adquiere especial relevancia en un contexto internacional marcado por conflictos geopolíticos, tensiones en las principales rutas marítimas de suministro y una creciente competencia global por los recursos energéticos.
Mientras tanto, la producción petrolera estadounidense mostró una ligera disminución. Los datos más recientes de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) indican que la producción cayó a 13,702 millones de barriles diarios, frente a los 13,710 millones de barriles diarios de la semana anterior. No obstante, la producción sigue siendo aproximadamente 310.000 barriles diarios superior a la registrada hace un año.
La gasolina también cae
Los inventarios de gasolina registraron una disminución de 3,2 millones de barriles en la misma semana, tras caer 5,8 millones de barriles en la semana previa.
La reducción resulta particularmente significativa porque las existencias ya se encontraban alrededor de un 5% por debajo del promedio de los últimos cinco años para esta época del año, precisamente cuando comienza la temporada de mayor demanda por los desplazamientos vacacionales de verano en Estados Unidos.
Por su parte, los inventarios de destilados —categoría que incluye diésel y combustible para calefacción— aumentaron en 1,1 millones de barriles. Sin embargo, continúan aproximadamente un 9% por debajo de su promedio quinquenal, lo que evidencia que las reservas energéticas estadounidenses siguen siendo relativamente ajustadas.
Cushing también pierde inventarios
Otro dato relevante proviene de Cushing, Oklahoma, el principal centro de entrega física de los contratos de futuros del crudo West Texas Intermediate y uno de los indicadores más observados por los mercados internacionales.
Las existencias almacenadas en Cushing disminuyeron en 2,875 millones de barriles durante la semana, tras registrar una caída adicional de 1,4 millones de barriles en la semana anterior.
La continua reducción de inventarios en este punto estratégico suele interpretarse como una señal de fortaleza de la demanda física de petróleo o de restricciones en la oferta disponible.
El mercado apuesta por una caída de los precios
Paradójicamente, los precios internacionales del petróleo registraron fuertes descensos durante la jornada.
El crudo Brent cotizaba alrededor de 95,46 dólares por barril, con una caída superior al 4%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) descendía hasta 89,66 dólares por barril, también con pérdidas superiores al 4%.
Desde la semana anterior, ambos marcadores registran retrocesos cercanos a 15 dólares por barril.
Analistas del sector consideran que los mercados financieros parecen apostar a que el actual desequilibrio entre oferta y demanda se corregirá en el corto plazo, aunque muchos expertos advierten que los continuos descensos de inventarios, la reducción de la Reserva Estratégica y las incertidumbres geopolíticas podrían mantener la volatilidad de los precios energéticos durante los próximos meses.
Para la industria petrolera mundial, las cifras refuerzan una realidad cada vez más evidente: la seguridad energética vuelve a ocupar un lugar central en la agenda estratégica de las principales economías del planeta.

