The Daily Journal.- El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, instauró el estado de excepción en todo el territorio nacional. El anuncio ocurre tras siete semanas de disturbios por parte de manifestantes campesinos afines al exmandatario Evo Morales.
El anuncio oficial de esta medida fue publicado en redes sociales y en los canales de comunicación tradicionales de la nación, tan solo unas horas después de firmar un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) para pacificar el país; sin embargo, este documento fue rechazado por los sindicatos campesinos de La Paz y los seguidores de Morales.
«He dispuesto la aplicación del estado de excepción para liberar las carreteras del país. Los bolivianos no pueden seguir siendo rehenes de bloqueos que les impiden trabajar, estudiar, recibir atención médica, abastecerse y llevar el sustento a sus hogares», aseguró el mandatario en su comunicado vía redes sociales.
Durante su discurso en televisión, Paz señaló que ordenó a los cuerpos policiales y militares intervenir para reabrir las vías públicas, retomar el control de las carreteras y asegurar la protección de la ciudadanía.
¿Cuáles son las implicaciones del estado de excepción para los ciudadanos bolivianos?
Durante la vigencia de estas medidas, queda terminantemente prohibida la creación o promoción de bloqueos en vías públicas, la obstrucción del acceso a bienes esenciales, la ocupación de infraestructura pública y el porte de objetos que faciliten la generación de disturbios.
Además, quedan temporalmente suspendidos los derechos a la libre circulación, la libre reunión, la actividad nocturna y el porte de armas. De igual manera, se establece una ley seca temporal y se restringe el acceso a servicios financieros, como los cajeros automáticos.
