Ataques cerca de Ormuz impulsan precios del petróleo

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Julio A. López, editor jefe. — Los precios internacionales del petróleo subieron el martes tras nuevos reportes de ataques contra buques comerciales cerca del estrecho de Ormuz, un episodio que volvió a poner en primer plano el riesgo de interrupciones en una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta.

Los futuros del Brent avanzaron alrededor de 1%, acercándose a los 74 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate también registró ganancias. La reacción mostró hasta qué punto el mercado sigue siendo vulnerable a cualquier incidente que ponga en riesgo el tráfico marítimo entre el Golfo Pérsico y el océano Índico.  

Los reportes iniciales indicaron que embarcaciones comerciales fueron atacadas en las proximidades del estrecho, lo que reactivó el temor a una nueva escalada contra la navegación energética. Más allá de la magnitud inmediata de los daños, el episodio recordó a operadores, navieras, aseguradoras y gobiernos que la seguridad de la ruta sigue lejos de estar garantizada.


El estrecho de Ormuz constituye el principal cuello de botella energético del mundo. En condiciones normales, por sus aguas circula una proporción decisiva del petróleo y del gas natural licuado comercializados internacionalmente. Cualquier interrupción prolongada puede afectar con especial intensidad a los grandes consumidores asiáticos y trasladarse rápidamente a los mercados de Europa y América.

La reacción de los precios resulta especialmente significativa porque se produjo apenas después de que el crudo retrocediera a niveles previos a recientes episodios de escalada, lo cual fue favorecido por expectativas de recuperación de los suministros. Los nuevos ataques demostraron que esa percepción de normalización sigue siendo frágil.  

El mercado enfrenta ahora una contradicción. Por una parte, el aumento de la producción y la recuperación parcial de los flujos marítimos ejercen presión bajista sobre los precios. Por otro lado, cada ataque contra un buque introduce de nuevo una prima de riesgo geopolítico que puede modificar las cotizaciones en cuestión de horas.

La amenaza no se limita al volumen físico de crudo que deje de llegar al mercado. También afecta los costos de seguros, los fletes, la disponibilidad de tanqueros y las decisiones operativas de las grandes compañías. Una ruta técnicamente abierta puede perder capacidad efectiva si armadores y aseguradoras consideran excesivo el riesgo de transitarla.

El nuevo episodio confirma que el mercado petrolero internacional continúa condicionado por una variable imposible de controlar mediante decisiones tradicionales de oferta y demanda: la seguridad física de las rutas marítimas.

Mientras los ataques persistan, Ormuz seguirá operando no solo como una arteria energética, sino también como uno de los principales factores de volatilidad del precio mundial del petróleo.

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