Audio: https://clyp.it/szfshigx
Julio A. López, editor jefe.- El crudo Brent superó nuevamente la barrera de los 90 dólares por barril durante la madrugada del lunes, con un alza de aproximadamente 3%, alcanzando niveles no vistos desde principios de junio. El referente estadounidense, WTI, subía un 2,5% hasta 84,6 dólares por barril, mientras que todos los principales indicadores energéticos —crudo, productos refinados y gas natural— registraban avances simultáneos.
Según reportó el medio especializado Upstream, Brent ha escalado cerca de un 30% desde sus mínimos de julio, a medida que el acuerdo de paz alcanzado en junio se desmoronaba. Las posiciones netas largas —apuestas de los inversores a que el precio seguirá subiendo— han aumentado tanto en Brent como en productos refinados, especialmente en gasóleo, lo que indica que el mercado ya no considera la tregua sostenible.
Un memorando de entendimiento que las autoridades iraníes declaran muerto
El detonante inmediato de la escalada es el colapso formal del Memorando de Entendimiento firmado hace apenas un mes entre Washington y Teherán. Autoridades iraníes declararon que el acuerdo “ya no es válido”, alegando que Estados Unidos ha incumplido repetidamente sus compromisos bajo el pacto. Políticos iraníes prominentes afirmaron que “ya no tiene sentido continuar las negociaciones” bajo las condiciones actuales. Washington, por su parte, respondió acusando a Irán de incumplir sus propios compromisos en materia de sanciones, enriquecimiento nuclear, apoyo al Líbano y tráfico a través del estrecho.
Este quiebre representa un giro drástico respecto a la narrativa que dominaba el mercado apenas semanas atrás: según el más reciente reporte de perspectivas energéticas de la Administración de Información Energética de EE.UU. (EIA), tras la firma del memorando se había registrado un repunte significativo del tráfico de buques cisterna en la región, lo que había presionado los precios a la baja hasta llevar al Brent por debajo de los 70 dólares el 1 de julio. Ese respiro duró apenas unas semanas.
Escalada militar con nuevas víctimas estadounidenses
Estados Unidos lanzó una nueva ola de ataques aéreos contra infraestructura y objetivos militares iraníes durante la noche del viernes y el sábado, algunos de ellos dirigidos a degradar las capacidades marítimas del país, según confirmó el Comando Central estadounidense (CENTCOM). Irán respondió con ataques contra aliados de Washington en la región, incluidos Kuwait, Jordania, Baréin e Irak. Uno de esos ataques, en Jordania, mató a dos militares estadounidenses, mientras que las autoridades de EE.UU. reportaron el sábado la muerte de un tercero tras un ataque en Irak.
El tráfico por Ormuz, prácticamente detenido
La renovada escalada amenaza una vez más el flujo energético a través del estrecho de Hormuz, cuyo tránsito de buques se ha reducido a un goteo tras el impacto de proyectiles contra varias embarcaciones. Analistas de ING citados por Upstream señalaron el lunes que el tráfico de buques en el estrecho “prácticamente se ha detenido por completo”, con apenas dos petroleros saliendo del estrecho y sin tráfico de entrada registrado. “Los flujos están esencialmente de vuelta a donde estaban antes del Memorando de Entendimiento”, indicó la firma.
Europa, atrapada entre la escasez y la demanda
El impacto no se limita al petróleo. El gas natural también subió con fuerza el lunes: el referente europeo TTF avanzó 4,3%, hasta cerca de 60 euros (68,62 dólares) por megavatio-hora. Europa se encuentra en una posición particularmente delicada mientras intenta reponer sus reservas subterráneas de gas en medio de la escasez y una demanda elevada, tanto interna como proveniente de Asia, para la generación eléctrica y el aire acondicionado.
El único indicador que se movió en sentido contrario fue el gas natural estadounidense, que cayó 1%, el único contrato energético en esa dirección, gracias a una alta disponibilidad de oferta doméstica que blinda parcialmente a los consumidores de EE.UU. frente a las disrupciones vinculadas a Oriente Medio, en momentos en que el mantenimiento de la planta de GNL de Freeport mantiene más gas atrapado en el mercado interno.
