El silencio roto de la costa: Playa Grande entre el caos, los escombros y la ausencia de mando

El panorama en Playa Grande es desolador. Una hilera de edificios residenciales, otrora símbolos del descanso costero, hoy lucen heridos de muerte. Muchos de ellos están totalmente desplomados, convertidos en sándwiches de concreto de donde emana ya un doloroso e inconfundible olor: el de los cuerpos que el tiempo y las toneladas de hormigón ya empiezan a reclamar.

Continuar leyendo