Pan, circo y PIB: El costo real de ganar una Copa del Mundo
Cada cuatro años, cuando el árbitro pita el final del partido y un país levanta la Copa del Mundo, la plaza pública se llena de ciudadanos eufóricos convertidos en una marea humana.
Enseguida, los políticos y economistas comienzan a vender la tesis de que la felicidad nacional se traducirá automáticamente en un impulso para la economía.
