The Daily Journal.- Una serie de ataques armados y explosivos contra bases militares, estaciones de Policía y zonas civiles ha sacudido al suroccidente de Colombia desde el pasado 24 de abril, dejando hasta el momento al menos siete personas muertas y más de 20 heridas, según reportes oficiales y de autoridades regionales.
Las acciones violentas se han concentrado en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, donde en las últimas horas se han registrado hostigamientos, explosiones y ataques con drones atribuidos por las autoridades al grupo disidente Jaime Martínez, vinculado a las estructuras comandadas por alias “Iván Mordisco”.
El hecho más reciente ocurrió en la tarde del 25 de abril en el municipio de Cajibío (Cauca), donde un artefacto explosivo detonó en la vía Panamericana, en el sector conocido como El Túnel, tras la caída de un cilindro sobre una buseta.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó la gravedad del ataque y lo calificó como una acción indiscriminada contra la población civil. “Fue activado un artefacto explosivo en la vía Panamericana, en el sector de El Túnel, Cajibío, en un ataque indiscriminado contra la población civil que, de manera preliminar, deja 7 civiles muertos y más de 20 heridos de gravedad”, afirmó.
El mandatario regional agregó que la situación en el departamento es crítica y advirtió sobre una escalada de violencia. “Es una tragedia que nos desgarra como departamento y enluta profundamente a nuestras familias”, señaló, al tiempo que exigió mayor presencia del Gobierno nacional. “El Cauca no puede seguir enfrentando solo esta barbarie”, dijo.
Según reportes oficiales, en las últimas horas también se han registrado ataques en El Tambo, Caloto, Popayán, Guachené, Mercaderes y Miranda, lo que ha elevado la tensión en la región.
Ataques simultáneos en Cauca y Valle
El primer ataque se registró el 24 de abril en horas del mediodía, cuando un bus escolar cargado con explosivos fue abandonado cerca del Batallón Pichincha del Ejército en Cali, dejando tres personas lesionadas.
Esa misma noche, se produjo un segundo ataque contra el Batallón de Ingenieros N.° 3 Coronel Agustín Codazzi en Palmira. Posteriormente, en la mañana del 25 de abril, se reportó un hostigamiento contra la subestación de Policía del corregimiento de Potrerito, en Jamundí.
En el Cauca, además del ataque en Cajibío, la madrugada del sábado una chiva que transitaba por la vía Panamericana hacia Ipiales fue afectada por la explosión de un artefacto en el sector El Vado, dejando seis personas heridas, entre ellas un menor de edad.
La Aeronáutica Civil también confirmó ataques con drones cargados con explosivos contra el sistema de radar ubicado en el cerro Santana, en El Tambo, lo que obligó a la salida de operación de la estación.
Gobierno colombiano atribuye ataques a disidencias
Las autoridades han atribuido la oleada de atentados a estructuras disidentes de las FARC en el suroccidente del país. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que se trata de acciones coordinadas por cabecillas criminales identificados por inteligencia militar.
“Los atentados terroristas son una muestra cobarde de debilidad de una estructura criminal cuyo cabecilla principal es un peligroso delincuente, alias ‘Marlon’”, afirmó el ministro tras un consejo de seguridad.
Sánchez anunció además recompensas por información que permita la captura de los responsables. Por alias “Marlon” se ofrecen hasta 5.000 millones de pesos colombianos, mientras que por alias “Max Max” y alias “Oso Yogui” se han fijado recompensas de 500 y 200 millones, respectivamente. Por alias “Iván Mordisco”, jefe de las disidencias, la recompensa también asciende a 5.000 millones de pesos.
“El mensaje es claro: la mejor opción que tienen es desmovilizarse”, dijo el jefe de la cartera de Defensa, quien advirtió que el Estado continuará las operaciones contra estos grupos armados.
Petro califica a responsables como “terroristas”
El presidente Gustavo Petro reaccionó a los hechos a través de su cuenta en la red social X, donde calificó a los responsables como “terroristas” y anunció acciones judiciales y financieras contra las estructuras armadas.
“Los que atentaron y mataron a siete civiles e hirieron a 17 civiles más en Cajibío, muchos indígenas entre ellos, son terroristas, fascistas y narcotraficantes”, escribió el mandatario.
Petro señaló además que su gobierno buscará una persecución internacional contra estas estructuras. “Quiero la máxima persecución mundial contra este grupo narcoterrorista”, afirmó, al tiempo que pidió avanzar en investigaciones financieras y judiciales contra sus líderes.
