The Daily Journal. – El agente de Venezuela ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), Samuel Moncada, ratificó este miércoles el rechazo de su país a la jurisdicción del máximo tribunal de las Naciones Unidas para dirimir la controversia territorial con Guyana por la región del Esequibo. Durante la sesión, celebrada en los Países Bajos, Moncada sostuvo que el litigio sobre los 160.000 kilómetros cuadrados en disputa debe resolverse únicamente mediante negociaciones directas.
El lunes, la CIJ inició una ronda de audiencias determinantes en el litigio fronterizo entre Venezuela y Guyana por el territorio Esequibo. El proceso, que se extenderá hasta el 11 de mayo, tiene como objetivo examinar la validez del Laudo Arbitral de 1899, el cual trazó la frontera actual durante la época colonial británica.
Durante la primera ronda de alegatos, el ministro de Relaciones Exteriores de Guyana, Hugh Hilton Todd, afirmó ante los jueces que el caso reviste una «importancia existencial» para su nación. Según el canciller, el área en disputa representa más del 70% del territorio soberano guyanés.
Inexistencia de consentimiento judicial
En su intervención ante los jueces, el representante venezolano fue enfático al señalar que la postura de Caracas es histórica y legalmente firme. «Venezuela no ha consentido en ningún momento someter esta controversia a la jurisdicción de ninguna corte o tribunal arbitral», indicó Moncada.
El diplomático recordó que la integridad territorial del país no es negociable ante terceros, argumentando que «esa postura no es ni circunstancial ni estratégica, es estructural, forma parte de su conducta internacional de su ordenamiento jurídico interno y de su concepción de cómo deben protegerse sus intereses más esenciales».
El Acuerdo de Ginebra como único marco
A pesar de desconocer la autoridad del tribunal para este caso, Moncada justificó la presencia de la delegación venezolana en La Haya bajo la premisa de la defensa activa frente a las acciones de la contraparte. «Venezuela se encuentra hoy aquí porque no puede permanecer en silencio ante un proceso que Guyana pretende utilizar para redefinir unilateralmente» la controversia, afirmó.
Para Venezuela, el Acuerdo de Ginebra de 1966 es el único instrumento jurídico vinculante y vigente que obliga a las partes a buscar una solución práctica y satisfactoria. Moncada definió dicho pacto como «un instrumento de descolonización por excelencia», detallando que «mientras Guyana lograba su independencia, Venezuela sentó las bases para que le fuera restituido su territorio colonizado por el Imperio británico».
Negociación vs. Decisión Impuesta
La defensa venezolana reiteró que el camino judicial es contrario al espíritu del entendimiento mutuo. Moncada señaló que el Acuerdo de Ginebra insta a una solución negociada, lo cual calificó como «exactamente lo contrario a una decisión impuesta por un tribunal donde irremediablemente una parte gana a costa de la derrota de la otra».
Por último, el agente venezolano concluyó reafirmando que su nación «no consiente la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia» y, en consecuencia, «respetuosamente desconoce su jurisdicción para tratar y decidir esta controversia».
El litigio actual se centra en la demanda presentada por Guyana en 2018, que busca validar el laudo arbitral de 1899, un documento que Caracas declaró nulo en 1962 tras denunciar graves irregularidades en su proceso.
Con información de EFE.
