The Daily Journal. – El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, delineó el viernes la hoja de ruta que la administración estadounidense visualiza para el futuro próximo de Venezuela. Tras cuatro meses de gestión enfocados en la estabilización económica y la protección de activos, el jefe de la diplomacia norteamericana fue enfático al señalar que la normalización definitiva del país pasa por un proceso de cambio político institucional.
«En última instancia, a medida que avancemos en este proceso, tendremos que llegar a una etapa de transición en la que se tendrá que normalizar el gobierno», declaró Rubio durante una conversación con periodistas desde el avión presidencial.
El secretario insistió en que el objetivo final es la instauración de una autoridad que goce de reconocimiento pleno: «Tiene que haber un proceso que la gente mire y diga ‘este es un gobierno permanente legítimo’, presidencia, elecciones; cosas de esa naturaleza. Ese momento tiene que llegar».
Rubio subrayó que, aunque existe urgencia por ver estos cambios, la gestión de los tiempos es crítica para la estabilidad de la región. «No queremos esperar demasiado. Queremos verlo suceder, pero tampoco quieres moverte demasiado rápido porque todo el sistema puede romperse. Es algo difícil de gestionar», admitió, destacando que se debe actuar con prudencia para no comprometer el terreno ganado en los últimos meses.
Transparencia económica como antesala a la política
Para el secretario de Estado, la legitimidad política debe estar precedida por una transparencia administrativa que ya ha comenzado a implementarse. Rubio explicó que la estrategia de Estados Unidos ha sido crear mecanismos que aseguren que la riqueza petrolera beneficie directamente a los ciudadanos y no a intereses particulares.
«Hemos creado mecanismos: todo el dinero que ganan con el petróleo ahora va a una cuenta bancaria en Nueva York y es auditado por KPMG. Y se está utilizando para pagar los salarios de maestros, bomberos, oficiales de policía y profesores universitarios», detalló Rubio.
A su juicio, este saneamiento de las cuentas públicas es un paso fundamental, asegurando que «por primera vez en más de una década, la riqueza del país está beneficiando realmente a la gente de Venezuela».
Al cumplirse el primer cuatrimestre de esta nueva etapa de relaciones y políticas hacia Caracas, Rubio se mostró satisfecho con los indicadores de mejora, aunque reiteró que el camino hacia la transición debe ser irreversible.
«Creo que deberíamos estar complacidos. Venezuela es un lugar mejor hoy de lo que era hace cuatro meses, pero necesita continuar manteniéndose en ese camino», concluyó el secretario de Estado.
