The Daily Journal. — El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, advirtió a los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que su país reducirá su presencia militar en el continente europeo.
«A la larga habrá menos tropas estadounidenses [en territorio europeo]. Nada de esto es sorprendente, aunque, por supuesto, entiendo perfectamente que pueda generar cierta inquietud», puntualizó el Secretario de Estado norteamericano, durante una reunión de ministros de Exteriores de la Alianza Atlántica.
Rubio también anunció que se dará a conocer un ajuste relativo a lo que en la OTAN denominan «la caballería», la reserva de fuerzas capaces de movilizarse en un plazo de 180 días ante cualquier emergencia. Asimismo, adelantó que Washington anunciará pronto un recorte en el número de tropas puestas a disposición de la alianza para casos de crisis.
Los anuncios se dan en medio de un clima de desconcierto global. Trump causó confusión tras anunciar el envío de 5.000 soldados a Polonia, lo que representó una aparente marcha atrás luego de que Washington cancelara previamente ese despliegue. Aunque el giro fue bien recibido por el jefe de la OTAN, Mark Rutte, avivó las alarmas sobre la falta de coordinación.
«Es realmente confuso y no siempre es fácil orientarse», declaró al respecto la ministra sueca de Relaciones Exteriores, Maria Malmer Stenergard.
Este vaivén ocurre semanas después de que Estados Unidos retirara 5.000 efectivos de Alemania tras un fuerte enfrentamiento con el jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz.
Pese al impacto, varios ministros de la OTAN admitieron que la reducción de fuerzas estadounidenses era un hecho previsible, dado el enfoque de Washington en otras amenazas globales.
«Lo importante es que suceda de manera estructurada, de forma que Europa sea capaz de reforzarse cuando Estados Unidos reduzca su presencia», afirmó el ministro noruego de Relaciones Exteriores, Espen Barth Eide.
La reunión de cancilleres celebrada en Suecia buscaba suavizar las asperezas antes de la cumbre en Turquía, especialmente luego de que Trump amenazara con plantearse abandonar la OTAN ante la falta de respaldo de los aliados en Oriente Medio. Al respecto, Rubio reiteró la «decepción» del mandatario estadounidense con sus socios y advirtió que «habrá que abordarla».
Como parte de las fricciones por el conflicto con Irán, Rubio sugirió a los europeos la necesidad de idear un «plan B» para forzar la apertura del estrecho de Ormuz si las hostilidades se prolongan. «No sé si necesariamente sería una misión de la OTAN, pero sin duda serían países de la OTAN los que podrían contribuir», señaló el funcionario norteamericano.
Con información de AFP.
