The Daily Journal.- De acuerdo a una nota exclusiva de The Associated Press (AP), la administración del presidente Donald Trump “instruyó discretamente a fiscales federales de Miami evitar la apertura o avance de investigaciones criminales contra la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez”.
Según la nota de la agencia estadounidense, la actual mandataria “ha sido durante años un objetivo de interés para la Administración de Control de Drogas (DEA)” mientras que esta directiva de Trump constituye “la señal más clara hasta el momento del estrechamiento de las relaciones bilaterales” entre Whasington y Caracas.
Fuentes oficiales y exfuncionarios de los cuerpos de seguridad estadounidenses afirmaron a AP bajo condición de anonimato que la orden de “poner una pausa al escrutinio sobre Rodríguez” busca “no entorpecer los esfuerzos de Washington por estabilizar a Venezuela tras la captura de su predecesor, Nicolás Maduro”.
“A todo el mundo se le ha dicho que dé un paso atrás”, aseguró uno de los exfuncionarios citados por la agencia.
Aunque un portavoz del Departamento de Justicia sostuvo que “nunca hubo una investigación contra ella que tuviera que cerrarse”, AP indicó que registros internos de la DEA revelan que el nombre de Rodríguez «ha aparecido de manera consistente en el radar de la inteligencia federal desde al menos 2018», vinculada a “presuntas actividades que van desde el lavado de dinero en complejos hoteleros de la Isla de Margarita hasta nexos con el empresario Alex Saab”. Sin embargo, “nunca ha sido acusada formalmente en cortes estadounidenses”.
Washington flexibiliza sanciones y fortalece vínculos petroleros

La agencia sostiene que la medida “alivia la presión judicial sobre Rodríguez en un momento en que el gobierno estadounidense busca cooperar con la mandataria interina para abrir las puertas del país a la inversión extranjera”.
AP afirmó que Washington “levantó las sanciones financieras que pesaban sobre ella desde el primer mandato de Trump” y además “la reconoció formalmente como la única jefa de Estado legítima de Venezuela”.
Ese reconocimiento permitió a Rodríguez “restablecer conexiones con la banca occidental y articular mesas de negocios con firmas norteamericanas interesadas en explotar las mayores reservas de crudo del mundo”.
La nota reseña que Trump elogió públicamente a la mandataria venezolana a comienzos de marzo: “El petróleo está empezando a fluir, ¡y el profesionalismo y la dedicación entre ambos países es algo muy agradable de ver!”, escribió.
Cuestionamientos por el retraso electoral
Pese al acercamiento bilateral, AP advirtió que “los plazos para una transición electoral formal han quedado congelados”.
La agencia recordó que Rodríguez “sobrepasó el límite constitucional de 90 días fijado por el Tribunal Supremo de Justicia para ocupar la jefatura del Estado de forma temporal tras la salida de Maduro”.
Consultada sobre la fecha de unas eventuales elecciones, la mandataria encargada respondió: “En algún momento”.
La situación provocó cuestionamientos en el Congreso estadounidense. AP informó que las senadoras demócratas Jeanne Shaheen y Elizabeth Warren enviaron una carta al secretario de Estado, Marco Rubio, y al secretario del Tesoro, Scott Bessent, criticando el levantamiento de sanciones.
“Se han levantado las sanciones a la señora Rodríguez sin ninguna indicación de que haya tomado acciones concretas y significativas para restaurar el orden democrático”, escribieron las parlamentarias, quienes calificaron a Rodríguez como una “figura central en el régimen represivo de Nicolás Maduro”.
