La premiada científica Raquel Lía Chan lamenta que en Argentina se perciba que la ciencia «no sirve»

Nuevas Tecnologías

The Daily Journal.— La bioquímica argentina Raquel Lía Chan, distinguida como una de las cinco ganadoras de los prestigiosos Premios Internacionales L’Oréal-Unesco «Por las Mujeres en la Ciencia» 2026, lamentó profundamente la desvalorización que sufre la comunidad científica en su nación. En vísperas de recibir el galardón en la capital francesa, la investigadora criticó el discurso que desacredita la labor del sector público.

En una entrevista exclusiva concedida a la agencia de noticias EFE, Lía Chan (Buenos Aires, 1959) analizó el panorama actual de la investigación en su país y el impacto del hostigamiento digital hacia los profesionales de la ciencia.

«Esa (percepción) es mucho más dolorosa que la de la falta de dinero. Se percibe en redes sociales que los empleados públicos lo que hacemos es mirar al techo, que no hacemos nada útil por la sociedad», fustigó la bioquímica, perteneciente al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).

Un aporte crucial contra el cambio climático y el hambre mundial

Lía Chan fue seleccionada como la representante de América Latina y el Caribe debido a sus revolucionarios aportes biotecnológicos. La científica logró identificar genes y mecanismos biológicos que permiten el desarrollo de cultivos de trigo, maíz, arroz y soja altamente resistentes a las sequías extremas.

De acuerdo con las evaluaciones de la Unesco, sus hallazgos no solo tienen un impacto directo en la seguridad alimentaria global, sino que además permiten que el sector agrícola reduzca significativamente las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera.

A pesar de la relevancia mundial de su trabajo, la experta reconoció que los cuestionamientos internos empañan el logro. Sin mencionar de forma explícita al Gobierno del presidente Javier Milei, la investigadora defendió el compromiso de sus colegas:

«Circula la idea de que todo lo estatal es malo. Es también una cuestión global y mundial, la de que hay que pasar a lo privado. Esto pasa con la salud y con la educación, y pasa con áreas que yo considero prioritarias para tener un país libre y soberano», ahondó la galardonada, agregando que los ataques recientes «duelen» porque los científicos trabajan de forma apasionada y con «muchísimas más horas de trabajo que la mayoría de los mortales».

Optimismo basado en la movilización social

Pese a la coyuntura, Lía Chan afirmó que intenta mantener una postura optimista basada en la historia de lucha del pueblo argentino. Sostuvo que existen conquistas sociales y culturales que están firmemente arraigadas en la identidad del país y que la ciudadanía defenderá activamente en las calles.

Para ilustrar la capacidad de convocatoria de la sociedad frente a discursos contrarios, la bioquímica rememoró hitos legislativos y colectivos, destacando la reciente pérdida de un ícono de la cultura popular argentina.

«El país entero salió a la calle el otro día, cuando falleció el Indio Solari, que era de tendencia política totalmente opuesta al Gobierno, pero que era un héroe para la mayoría de la gente por las letras que tenía», recordó Lía Chan en referencia al masivo pesar nacional tras el fallecimiento del mítico cantante de rock el pasado 5 de junio.

El debate de los transgénicos ante el fantasma de la escasez

Las semillas biotecnológicas desarrolladas por el equipo de Lía Chan ya cuentan con aprobación para su uso en los campos de Argentina, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Colombia y Paraguay. Sin embargo, su implementación se mantiene restringida en bloques económicos como la Unión Europea (UE).

Ante las resistencias regulatorias en territorio europeo, la especialista alertó que la crisis ambiental global exige respuestas científicas urgentes: «Hay que hacer más, infinitamente más si no queremos una III Guerra Mundial por el agua o por la comida».

La científica atribuyó las trabas comerciales al desconocimiento generalizado y a barreras ideológicas de vieja data. «Creo que hay una cuestión geopolítica histórica en Europa con los partidos verdes. Creo que hay un poquito de ignorancia de la población en general», concluyó la bioquímica, detallando que su laboratorio trabaja actualmente en técnicas de edición génica —las cuales no introducen genes extraños de otros organismos— para facilitar la aceptación de estos cultivos mejorados en el resto del mundo.

Con información de EFE.

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