The Daily Journal – Con la frase «Somos la tierra del Jaguar» estampada en su camisa, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, pronunció este lunes 20 de julio su último discurso como mandatario, antes de que el presidente electo, Abelardo de La Espriella, asuma el cargo los primeros días de agosto. La disertación tuvo lugar durante el desfile militar conmemorativo del Día de la Independencia, celebrado en la localidad de Ciudad Bolívar, en Bogotá.
Durante su intervención, Petro hizo un balance de su gestión y destacó como principales logros las tasas de pobreza monetaria y desempleo más bajas del siglo. En concreto, subrayó que la pobreza monetaria cayó del 31,8 % en 2024 al 28 % en 2025, su nivel más bajo en la historia; mientras que la pobreza extrema descendió del 11,7 % al 9,6 % en el mismo periodo.
El mandatario reiteró su llamado a los colombianos a movilizarse en las plazas públicas del país, enmarcando esta convocatoria como el «segundo grito de independencia nacional». Invitó a una movilización alegre y pacífica como muestra de respaldo a las reformas sociales impulsadas por su Gobierno. Asimismo, recordó a los militares que las armas que portan pertenecen a la Nación y al pueblo, y no al gobierno de turno. También se solidarizó con los colombianos en el exterior y rindió homenaje a Joan Sebastián Durán Guerrero, fallecido en un operativo del ICE en Estados Unidos.
Petro calificó su despedida como «transitoria», dejando entrever que su carrera política no concluye con el fin de su mandato. En esa línea, confirmó que, una vez abandone la Casa de Nariño, aceptará liderar el Pacto Histórico como jefe de la oposición. El mandatario fue crítico con su sucesor, a quien cuestionó por su intención de restablecer relaciones con Israel —aseverando que «admira los genocidios»— y advirtió que la llegada de De La Espriella al poder podría abrir las puertas a «un fascismo real en Colombia».
En un acto cargado de simbolismo, Petro recibió de manos de la senadora María José Pizarro el sombrero de su padre, el excandidato presidencial Carlos Pizarro Leongómez, asesinado en 1990. El presidente reivindicó la prenda como un «símbolo de paz» y sentenció: «Quemar este sombrero es como quemar la paz». En este contexto, vinculó directamente a altos ejecutivos de Avianca y al extinto DAS con el magnicidio, señalando que facilitaron el ingreso del arma al avión donde fue asesinado Pizarro, y mencionó específicamente al exdirector del DAS, Miguel Maza Márquez.
Por otro lado, el jefe de Estado anunció que la espada de Simón Bolívar, que había sido trasladada a la Casa de Nariño durante su mandato, será devuelta a la Quinta de Bolívar en Bogotá, donde residió el Libertador. «La regresamos al pueblo», sentenció, y agregó: «No se puede enfundar hasta que haya justicia en Colombia».
Finalmente, Petro alertó sobre un inminente «pillaje» de petróleo y oro, así como un posible incremento de la violencia en los próximos días. Afirmó que, desde la época de la «patria boba» (la Primera República de la Nueva Granada) y el despojo de Panamá, no se había agredido tanto la soberanía nacional como en los días que están por venir.
Gustavo Petro asumió la presidencia el 7 de agosto de 2022, convirtiéndose en el primer mandatario de izquierda en la historia moderna del país. Su período, que finaliza el 7 de agosto de 2026, ha estado marcado por un ambicioso y controvertido programa de reformas, que dejó importantes avances sociales pero también generó fuertes tensiones políticas.
Petro no reconoció la victoria electoral de su sucesor y denunció, sin presentar pruebas, un presunto fraude electoral; como consecuencia, el presidente electo suspendió el proceso de transición de mando.
