Banco Mundial cifra en US$ 19.579 millones los daños económicos por los terremotos

Economía

The Daily Journal. — Un informe preliminar de evaluación rápida de daños publicado este jueves por el Banco Mundial, estimó que el costo total de los daños directos a los activos físicos causados por los terremotos del pasado 24 de junio de 2026 en Venezuela asciende a 19.579 millones de dólares.

El documento titulado Global Rapid Post-Disaster Damage Estimation (GRADE) Report: Venezuela Earthquakes – June 24, 2026 detalla que la catástrofe representa la destrucción de aproximadamente el 1,39% del stock total de capital expuesto en el país.

Distribución sectorial de las pérdidas

En cuanto a la distribución del impacto por sectores, el análisis económico divide los daños directos en tres grandes categorías de activos físicos. Las edificaciones residenciales concentran la mayor parte de las pérdidas con 9.312 millones de dólares, una cifra que equivale al 47,5% del daño total registrado en el país.

Por su parte, el sector de infraestructura acumula 5.235 millones de dólares en pérdidas, lo que representa el 26,7% de las afectaciones físicas. Finalmente, las edificaciones no residenciales suman 5.031 millones de dólares, abarcando el 25,7% restante del impacto patrimonial.

El informe señala además que las viviendas y los edificios grandes de apartamentos y de uso no residencial mostraron una alta vulnerabilidad frente a las ondas sísmicas, especialmente debido a colapsos en estructuras de mampostería o concreto armado sin un detallado sísmico adecuado.

Impacto geográfico concentrado en el centro-norte

Desde el punto de vista geográfico, la destrucción provocada por el evento sísmico se concentró de forma crítica en cuatro entidades del centro-norte del país, las cuales agrupan más del 85% de las pérdidas materiales totales. El estado La Guaira se posiciona como la región más golpeada tanto en términos absolutos como proporcionales, al registrar 4.982 millones de dólares en daños físicos. Esta cifra equivale al 25,4% del total nacional y supone la pérdida del 16,62% de todo su valor de capital expuesto.

Por su parte, el Distrito Capital concentra el 21,8% del deterioro estructural del país, acumulando afectaciones valoradas en 4.286 millones de dólares. La magnitud de los daños se extiende de manera similar hacia el estado Miranda, que reporta pérdidas por 3.785 millones de dólares (19,3% del total), mientras que el estado Carabobo alcanza los 3.710 millones de dólares en activos destruidos o comprometidos, representando el 18,9% del impacto nacional.

Advertencia del organismo sobre el ritmo de la reconstrucción

El equipo técnico del Banco Mundial enfatizó en sus conclusiones que «el ritmo de la reconstrucción desempeñará un papel decisivo en la conformación del impacto económico y social» tras el desastre.

La institución advirtió que si la inversión pública y privada se mantiene en sus niveles actuales, la reconstrucción tendría que financiarse desviando recursos de otras inversiones productivas, lo que extendería el proceso por más de 10 años y mantendría la capacidad productiva, el PIB y el consumo por debajo de sus niveles previos hasta al menos el año 2036.

Para mitigar estos efectos, el organismo recomendó la ejecución de un paquete de respuesta que combine financiamiento público y facilidades para la inversión privada: «Si la envolvente fiscal se amplía, una mayor inversión pública podría acelerar la reconstrucción y las transferencias a los hogares afectados mitigarían las pérdidas de consumo», sostuvo la entidad en el informe.

Asimismo, los especialistas del multilateral remarcaron la necesidad de atender las brechas sociales existentes, subrayando que «las medidas de recuperación pueden ser más efectivas cuando combinan la reconstrucción física con la continuidad de los servicios esenciales y el apoyo focalizado a los hogares», con el fin de evitar que el desastre profundice las desigualdades en las poblaciones más vulnerables.