Cine Qua Non | Canta tú, ¡Oh, Nolan! la saga de Odiseo

Cultura
Óscar Reyes Matute

Finalmente, el tribuno romano Marco Flaminio Rufo descubrió la identidad del troglodita que lo seguía como un perro fiel.

«Le pregunté qué sabía de La Ilíada. Le costó descifrar la pregunta. Al fin, con una voz rota, como si no hubiera usado la lengua en mucho tiempo, me dijo en griego:

— Hace unos mil cien años que la escribí.»

Aquel troglodita ciego que alguna vez fue conocido como Homero, había cantado la cólera de Aquiles y los desdichados viajes del hijo de Laertes, del linaje de los dioses, Odiseo, fecundo en ardides que le inspiraron a Borges ese cuento memorable, «El Inmortal», y ahora a Christopher Nolan su Odisea.

Sépase que Elon Musk le había dictado sentencia:

—Vas a fracasar, Nolan, nadie va a ir a ver tu película WOKE, te lo aseguro. De paso, le ofrezco a Mel Gibson 100 millones de dólares para que haga una versión con los barcos y armaduras de la época, y en el griego de Homero. ¡Vamos Mel!

Pero ni los satélites ni las naves espaciales de Musk han podido boicotear al autor de Memento, Interstellar y Oppenheimer.

La Odisea de Nolan debutó en Rotten Tomatoes con una puntuación descomunal: entre el 96% y el 98% de aprobación. ​Los críticos la describen como una «obra maestra visual» y un logro técnico monumental.

La proyecciones de taquilla en su primer fin de semana en Estados Unidos, cerca de 264 millones de dólares, la ubican a nivel global como el tercer estreno más taquillero del año, después Toy Story 5 y Super Mario Galaxy. Va a superar los 1.000 millones.

Musk no ha podido con el troglodita ciego del cuento de Borges, ni con una saga que nos han cantado a la luz de las hogueras en Ática, y en las pantallas de nuestros celulares a bordo del metro.

No le gustó para nada al magnate que los rostros de las gemelas Clitemnestra y Helena fueran encarnados por el negro ébano de Lupita Nyong’o.

¿Fueron rubias, claras de pelo castaño o de tez azabache? El mito griego no menciona el color de piel de las hijas de Leda y Zeus, nacidas de un huevo junto a sus hermanos Cástor y Pólux, y destinadas a casarse con los dos hermanos más poderosos de Micenas: Agamenón y el rubio Menelao.

Y a fin de cuentas, su papel en el filme es tan discreto, que hubiera sido igual si cambian a la musa Calipso, Charlize Theron, por ella. Aunque yo sí me hubiera quedado con Charlize en la isla, amándola, y comiendo flores de loto para olvidar los años oscuros de mi patria, a diferencia de Odiseo, que sale a bogar desesperadamente en busca de la reina Penélope y su hijo Telémaco.

Matt Damon va a estar nominado al Oscar junto a Anne Hathaway y Robert Pattinson, apuesten por eso. Y habrá muchas más nominaciones técnicas y artísticas, aunque espero que la música no, porque es atroz.

La Odisea es un modelo que usamos para contar historias, es El Viaje del Héroe que ha descrito Joseph Campbell, y al cual recurrimos con reverencia cuando queremos estructurar un guion de cine en el formato de la industria internacional.

¿Se puede versionar a Homero como ha hecho Nolan? Cada filme o representación de La Odisea siempre será una adaptación. Cada lectura a lo largo de nuestra vida nos sabrá diferente, en griego, en inglés, en español.

Los haters objetan que se ha cambiado el tono mitológico original, y que se ha convertido la saga en un alegato contra la guerra y una historia de amor edulcorada. ¿Y?

Parece que al soberano (el público y la crítica) le gusta. Como dijo Nolan: «He cambiado cosas, pero espero que la disfruten.»

Convertir esos hexámetros en imágenes de cine con sonido, efectos especiales, actuación, armaduras y naos es un reto ciclópeo.

Articular una narrativa de acción en el guion y una dramaturgia visual que nos llene de estupor en una historia que hemos visto tantas veces, es el reto de tu vida, incluso para un director tan laureado.

Nolan ha escogido narrar con diálogos que no existen en el poema, a los cuales les añade los toques morales, políticos, pacifistas, que desconciertan a los puristas, acostumbrados a leer un poema donde se canta a la guerra, la muerte y el sacrificio, pero que el director ve como el inicio de una edad oscura, la edad del hierro, donde Grecia será asolada por los hombres del mar.

¿Logran estos diálogos de Nolan sustituir eficazmente la narrativa literaria y el tono de la épica original?
Creo que no. Para eso, habría necesitado los diálogos de un Jorge Luis Borges, así que jamás lo sabremos.

La obra que existe, La Odisea versión Nolan, acaba de estrenarse, y promete arrollar, como los hombres del mar que tanto temen los augures de Ítaca.

Claro que siempre puedes, si llegas a construir tu destino, tu propia obra, tu propia vida y la de tu nación, despedirte a bordo de un cóncavo navío, abrazando a tu amada, rumbo al horizonte, donde el sol se desploma lentamente, llamándote, retándote, para que vuelvas a escribir la misma historia una y otra vez, hasta la eternidad.