El petróleo cae mientras el mercado apuesta por la diplomacia

Energía y Petróleo

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Julio A. López, editor jefe.- Los precios internacionales del petróleo registraron este martes una de sus mayores caídas de las últimas semanas, a medida que el mercado redujo la prima de riesgo geopolítico ante las señales de una posible desescalada entre Estados Unidos e Irán y el avance de las conversaciones para reabrir el estrecho de Ormuz. La corrección puso fin a buena parte del fuerte repunte que había impulsado al Brent por encima de los 100 dólares días atrás.

Una fuerte corrección tras el repunte bélico

El Brent cerró la jornada en 84,09 dólares por barril, con una caída del 4,8%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) terminó en 79,26 dólares, un descenso del 4,1%. Con ello, el Brent registró su nivel más bajo en aproximadamente dos semanas, reflejando el cambio de ánimo de los inversionistas ante el conflicto en el Golfo Pérsico.

La caída contrasta con el comportamiento observado durante las semanas anteriores, cuando la intensificación de los ataques en el estrecho de Ormuz y en el mar Rojo disparó los precios del crudo y llevó al mercado a incorporar una prima elevada por riesgo geopolítico.

La diplomacia desplaza, por ahora, al miedo

La corrección respondió principalmente a las expectativas de que las negociaciones en curso entre Irán y Omán, con el respaldo de otros actores regionales, permitieran restablecer gradualmente la navegación comercial por el Estrecho de Ormuz. Paralelamente, el mercado interpretó la reducción temporal de las hostilidades directas entre Washington y Teherán como una señal positiva.

Los operadores consideran que, si las conversaciones prosperan, parte del petróleo actualmente retenido en la región podría volver a los mercados internacionales con mayor normalidad, lo que reduciría el riesgo inmediato de interrupciones adicionales del suministro mundial.

El mercado financiero y el mercado físico envían mensajes distintos

Sin embargo, la caída de los precios no refleja plenamente la situación sobre el terreno.

Mientras los mercados financieros descuentan una disminución del riesgo geopolítico, el tráfico marítimo continúa mostrando una realidad mucho más compleja. El estrecho de Ormuz sigue operando muy por debajo de sus niveles normales, con menos de diez buques diarios cruzando la vía durante el fin de semana y un número creciente de petroleros navegando con sus sistemas de identificación (AIS, por sus siglas en inglés) apagados para reducir su exposición.

La situación tampoco se ha normalizado en el estrecho de Bab el-Mandeb, donde persisten las amenazas a la navegación comercial, lo que mantiene elevados las primas de seguro y los costos del transporte marítimo.

Una tregua todavía frágil

Los analistas coinciden en que la caída del petróleo responde principalmente a un ajuste de expectativas y no a una solución definitiva del conflicto.

Mientras no existan garantías de seguridad para la navegación y el tráfico por Ormuz continúe muy por debajo de su capacidad habitual, el mercado petrolero seguirá siendo extremadamente sensible a cualquier incidente militar o al fracaso de las negociaciones diplomáticas. La prima de riesgo se ha reducido, pero aún no ha desaparecido.