The Daily Journal – La fracturación hidráulica o fracking vuelve a cobrar protagonismo en América Latina, en un contexto de alza de los precios del petróleo por la guerra de EE. UU. contra Irán y la necesidad de los países de garantizar nuevas inversiones y seguridad energética.
Mientras Argentina lidera el uso del método de extracción en Vaca Muerta con contratos millonarios, México y Colombia debaten el futuro de esta técnica bajo sus administraciones políticas.
Según Bloomberg, Argentina es un caso de éxito regional.
La formación Vaca Muerta, catalogada como la segunda reserva de gas y la cuarta de petróleo no convencional del mundo, proyecta al país como líder en el autoabastecimiento energético y la exportación de gas. Recientemente, Halliburton obtuvo un contrato multimillonario de YPF para desplegar su tecnología de fractura eléctrica en la región.
Cabe destacar que el país sudamericano, cuenta con una legislación que permite la exploración y explotación mediante fracturación hidráulica. Pero, se mantienen algunas regulaciones en cuanto a protección de los recursos hídricos.
En Chile, se lleva a cabo la iniciativa en la Región de los Magallanes, en el extremo austral del continente. Aunque en ese país no hay una norma que rija sobre la tecnología, se somete al marco jurídico ambiental chileno.
El fracking en América Latina en la encrucijada
En México y Colombia la situación es diferente. Organizaciones ambientales se han pronunciado en contra de este modelo debido a que representa grandes consecuencias al medioambiente.
No osbtante, en el país norteamericano hubo un giro en el paradigma. Aunque en México no es ilegal, esta técnica se prohibió en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La presidenta Claudia Sheinbaum, quien durante su campaña se oponía al fracking, conformó un comité científico para evaluar su viabilidad. Pero, desde una perspectiva de la sostenibilidad ambiental.
La iniciativa busca reducir la dependencia de las importaciones de gas desde EE. UU., que alcanzan el 75 % del consumo nacional.
Por otro lado, en Colombia, el fracking tampoco está prohibido por ley. Aunque los proyectos piloto fueron suspendidos, el presidente Abelardo De la Espriella planteó adoptar esta técnica de inmediato. Sin embargo, enfrenta a otros sectores que abogan por una transición energética gradual.
En Brasil, existe una regulación técnica a nivel federal, pero su aplicación está bloqueada por litigios judiciales debido a falta de consenso científico por sus consecuencias ambientales. De todas formas, los estados de Paraná y Santa Catarina establecieron prohibiciones regionales a las cuales podrían unirse Mato Grosso y Bahía.
Por último, está Perú cuya ley de hidrocarburos menciona el fracking, pero, orientándose a medidas de seguridad fijadas para todos los métodos de extracción.
