The Daily Journal.- La industria petrolera venezolana mostró en julio una señal contradictoria: mientras la producción mantuvo una leve expansión, las exportaciones de crudo registraron una fuerte contracción, según el informe mensual de la OPEP y datos de embarques.
Las fuentes secundarias citadas por la OPEP situaron la producción venezolana en 1,117 millones de barriles diarios (bpd) en julio, apenas 13.000 bpd por encima de los 1,104 millones de junio. El dato contrasta con el incremento de unos 169.000 bpd registrado entre el primer y el segundo trimestre, lo que apunta a una pérdida de impulso en la recuperación de la extracción.
Pero el movimiento más significativo se produjo en las exportaciones. De acuerdo con datos de embarques, Kpler y seguimiento de buques citados por Bloomberg, los envíos de crudo venezolano descendieron a 856.000 bpd en julio, un mínimo de cinco meses y 25% menos que en junio, cuando habían alcanzado unos 1,17 millones de bpd.
El retroceso de los embarques se produjo pese a que la producción siguió creciendo, aunque marginalmente. Para Bloomberg, esta divergencia resulta relevante porque indica que la caída de las exportaciones no puede atribuirse exclusivamente a una menor extracción de petróleo.
Uno de los factores señalados por el reporte es el menor flujo de crudo venezolano hacia India. La reanudación de los suministros procedentes de Medio Oriente habría reducido la demanda india por los barriles venezolanos, modificando uno de los mercados que habían contribuido a sostener los elevados niveles de exportación.
Inventarios bajo presión
El economista especializado en petróleo venezolano Francisco Monaldi vinculó la caída de los embarques con la reducción de los inventarios acumulados durante los meses anteriores.
“Como era de esperarse, las exportaciones de petróleo están disminuyendo tras alcanzar máximos recientes debido a las importantes reducciones de inventarios”, escribió Monaldi en X.
De acuerdo con el análisis citado por la publicación, Venezuela habría acumulado importantes existencias de crudo tanto en tierra como en tanqueros durante el bloqueo naval estadounidense. Ese volumen permitió mantener exportaciones elevadas incluso cuando la capacidad corriente de producción era menor.
Con la reducción de esos inventarios, los embarques estarían comenzando a reflejar de manera más directa la combinación entre capacidad efectiva de producción y demanda de los compradores.
El comportamiento de julio introduce así una diferencia importante respecto al primer semestre: Venezuela todavía consigue aumentar su extracción, pero ese incremento no se está traduciendo en un aumento equivalente de las exportaciones.
Además, los datos comunicados directamente por Caracas a la OPEP muestran una producción de 1,2 millones de bpd en julio, frente a 1,187 millones en junio. Aunque existe una diferencia de 83.000 bpd respecto a la estimación de fuentes secundarias, ambas mediciones coinciden en señalar un crecimiento mensual de 13.000 bpd.
«La evolución de los próximos meses permitirá determinar si el menor ritmo de crecimiento de la producción representa una pausa temporal o el comienzo de una nueva fase de estancamiento de la industria petrolera venezolana», explicó la agencia económica.
Con información de Bloomberg.
