El ratón acorralado: El mayor temor geopolítico

Opinión

Audio: https://clyp.it/p0inq3re

Luis Carlos Mata Espinoza.- El concepto del «ratón acorralado» (o la «rata acorralada») proviene de una famosa metáfora que el propio Vladimir Putin relató en una ocasión: en su infancia en Leningrado, persiguió a una rata con un palo hasta una esquina y, al verse sin salida, el animal saltó violentamente directo a su cara.

Ahora bien, ¿si el racionamiento de combustible llevara la economía interna de Rusia al borde del colapso, el Kremlin podría reaccionar de forma hiperagresiva bajo la premisa de que «ya no tiene nada que perder»?

Si esta premisa, prospectivamente hablando fuera real, ese fenómeno podría desencadenar tres escenarios extremos:

PRIMERO
Una Escalada asimétrica contra Occidente; al no poder competir militar o económicamente en igualdad de condiciones debido al estrangulamiento de sus refinerías, Rusia podría recurrir a la guerra híbrida total con Ataques cibernéticos masivos, Ofensivas digitales dirigidas a paralizar refinerías, oleoductos y redes eléctricas en Estados Unidos y Europa para «nivelar el campo de juego» y provocarles la misma crisis energética, Sabotaje de infraestructura crítica submarina, Cortando cables de fibra óptica e internet en el Atlántico o sabotear gasoductos europeos clave (como los de Noruega) para forzar un apagón logístico global.

SEGUNDO
Doctrina nuclear y el «Último Recurso». En la doctrina de seguridad rusa, una amenaza existencial al Estado (incluso si es económica o de infraestructura)puede justificar el uso de armas tácticas.

Si el racionamiento paraliza al ejército en el frente o amenaza con derrocar al régimen debido a protestas internas, el Kremlin podría realizar una demostración de fuerza nuclear (como una prueba atmosférica o el uso de un arma táctica en el campo de batalla) para obligar a Occidente a detener su apoyo logístico e inteligencia a Ucrania.

TERCERO
Internacionalización forzada del conflicto para romper el cerco: Moscú podría intentar desviar la atención del mundo provocando conflictos geopolíticos en otros puntos, presionar o coordinar con Irán para bloquear el paso del petróleo de Medio Oriente, lo que dispararía el precio del crudo a niveles históricos (más de $150 por barril), obligando al mundo a rogar por el petróleo ruso sin importar las sanciones.

Esperemos que prime la sensatez política y que no nos lleven al borde de la destrucción.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *