Recuperar el oro depositado en Inglaterra y barajar la partida para la escogencia del TSJ son anuncios que, de concretarse, darían una victoria temprana al primer proceso de diálogo posterior al 3 de enero
José Gregorio Yépez
El reinicio de la mesa de negociación entre el Ejecutivo y un sector de la oposición vuelve a poner sobre la mesa una variable crítica en la política venezolana: la brecha entre la expectativa pública y los acuerdos concretos.
Tras fracasos previos que minaron la credibilidad del liderazgo, las primeras señales —que apuntan al retorno de activos de la Nación como el oro depositado en Londres y una nueva conformación del Tribunal Supremo de Justicia— marcan un paso tímido, pero tácticamente significativo para atender urgencias prioritarias como la infraestructura pública y el sistema eléctrico.
Con los pies en la tierra
“El baremo era bajo” afirma el politólogo Ricardo Sucre, quien evalúa el resultado como “una sana prudencia en Venezuela con las negociaciones”.
Agrega que se privilegió un enfoque institucional sobre el personalista lo que considera un aspecto positivo del resultado anunciado “a dos voces”, sin la presencia de un mediador, porque considera que este no existe.
Señala que el rol de los Estados Unidos en esta negociación termina siendo el de validador de la legitimidad de los actores políticos venezolanos que se sentaron a dialogar.
Al ser precisado si las expectativas se cumplieron responde sin dudar: “Sí”, y reitera que a diferencia de otros casos no se generaron grandes expectativas.
Lo judicial
La analista y dirigente política Mercedes Malavé señala que cubrieron los expectativas plantadas para esta reunión, aunque se pregunta si la gente en la calle terminará satisfecha con el resultado de esta primera ronda.
Advierte los procesos de negociación “son lentos y muy detallados”.
Considera que el logro más importante fue conseguir que se nombre un nuevo Comité de Postulaciones: “Ese comité no podía ser el de la Asamblea Nacional”.
En esto coincide el dirigente del partido Unión y Cambio, Ángel Medina, quien hace hincapié en el tema del Tribunal Supremo de Justicia que se acordó en las conversaciones recién terminadas.
Considera que los pasos que se den hacia un Poder Judicial que permita lograr jueces honestos y que le devuelvan sus derechos a las personas serán avances importantes.
“Hay que hacer mucho para limpiar un sistema de justicia que esta partidizado y privatizado”, sostiene Medina quien también es politólogo.
Desde la AN
Por su parte, el diputado Luis Augusto Romero señala que los anuncios hechos al cerrar la primera jornada de conversaciones “son un paso importante en la dirección correcta”.
El también secretario general del partido Avanzada Progresista, que sostiene que se hace necesario avanzar en “consolidar la confianza en el proceso”, sobre el que advierte existen muchas dudas, marcadas por experiencias anteriores.
Indica que la mesa de diálogo debería ampliarse para darle participación a otros sectores, “no solo políticos”, y sugiere la presencia de empresarios, trabajadores y activistas sociales.
Suficiente para empezar
Al parecer, las expectativas de los estudiosos y los dirigentes de la política venezolana no eran muy altas, respecto a los resultados del encuentro entre los equipos dirigidos por Dinorah Figuera y Jorge Rodríguez.
Recuperar el oro depositado en Inglaterra y barajar la partida para la escogencia del TSJ, terminan siendo anuncios que, de concretarse, darían una victoria temprana al nuevo diálogo.
Una nueva historia de los diálogos tiene la oportunidad de comenzar a escribirse, sin embargo no tenemos bolas de cristal para ver el futuro, solo andamos con pies planos, pisando tierra y mirando la realidad política, económica y social de la Venezuela de estos días.
