The Daily Journal – El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió este lunes la explotación de petróleo en aguas próximas a la desembocadura del río Amazonas, un proyecto que ha generado un fuerte rechazo de organizaciones ecologistas y ha abierto un debate sobre su impacto climático.
«Todos saben de la polémica generada por esta exploración, pero solo hoy supe que estamos a una distancia de más de 500 kilómetros de la desembocadura del Amazonas», afirmó el mandatario, minimizando las controversias durante una visita a la embarcación desde la que se realiza la perforación.
La visita de Lula se produjo apenas tres días después de que Petrobras anunciara el hallazgo de hidrocarburos a unos 175 kilómetros de la costa del estado de Amapá, en el norte del país. Esta exploración se enmarca en el denominado Margen Ecuatorial, una región que, según la petrolera estatal, podría albergar «gigantescas reservas» capaces de generar riqueza y empleo para el país durante años.
El presidente calificó una muestra del petróleo extraído como un posible «pasaporte para el futuro del país», aunque insistió en que Brasil continuará trabajando para reducir su dependencia de los combustibles fósiles. «Cuando digo esto, no quiero decir que estoy descartando que seguiremos luchando para llegar a un día en que no necesitaremos combustibles fósiles», puntualizó el líder progresista.
Controversia ambiental y contexto electoral
El proyecto es duramente criticado por grupos ecologistas, que advierten sobre los riesgos de intervenir en una zona de alto valor biológico y señalan que la explotación del Margen Ecuatorial contradice los compromisos de descarbonización y transición energética de Brasil.
Lula reconoció que, antes de la COP30 —celebrada en Brasil el año pasado—, recibió recomendaciones para no anunciar públicamente la licencia ambiental concedida a Petrobras, con el fin de no perjudicar la cumbre climática. Sin embargo, aseguró que decidió hacerlo porque «lo que está en juego son los intereses de Brasil» .
El mandatario defendió que la búsqueda de petróleo no impedirá que Brasil mantenga su papel como potencia en energías renovables y biocombustibles, y destacó las tecnologías de Petrobras para cerrar pozos submarinos en caso de incidentes o derrames.
La declaración se produce en plena campaña electoral de cara a las elecciones presidenciales de octubre. Petrobras aún debe completar los estudios necesarios para determinar si los recursos encontrados pueden explotarse comercialmente. Según Lula, las perforaciones han atravesado unos 3.000 metros de roca bajo el mar y aún quedan otros 1.000 metros para determinar la calidad del crudo.
