The Daily Journal.- El sector industrial privado registró un crecimiento interanual de 8,1% en su volumen de producción durante el primer semestre de 2026, impulsada por avances de 9,9% en el primer trimestre y de 6,5% en el segundo, informó la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) al presentar su Encuesta de Coyuntura Industrial correspondiente al segundo trimestre de 2026 (ECI-II26).
Aunque el crecimiento se desaceleró entre abril y junio, cuando la producción aumentó 6,5% frente al mismo período de 2025, Conindustria señaló que el sector mantiene una variación positiva en un contexto marcado por dificultades macroeconómicas y problemas en los servicios públicos.
El presidente de Conindustria, Tito López, atribuyó parte del desempeño del segundo trimestre a las inversiones realizadas por las empresas con recursos propios para mantener operativas sus líneas de producción.
«Nos hemos abocado a sostener nuestra operatividad. Registrar un crecimiento del 6,5% frente a las adversidades demuestra la resiliencia de la empresa privada, aunque la desaceleración interanual nos advierte que es urgente alinear las políticas públicas para que el potencial industrial no se frene«, afirmó López.
Autopartes lideró el crecimiento
El comportamiento de la manufactura fue desigual entre las distintas ramas industriales. El sector de autopartes registró el mayor crecimiento interanual, con 49%, seguido por metales y productos metálicos, con 23,3%; bebidas, con 18,2%; farmacéutico, con 17,7%; productos no metálicos, con 12%; textil y calzado, con 12,3%; y madera y papel, con 10,2%.
En contraste, algunas actividades registraron contracciones. Plástico y caucho cayó 12,7%, mientras que maquinaria y equipos retrocedió 4,9% y alimentos bajó 4,1%.
La evolución también fue dispar según el tamaño de las empresas. La gran industria aumentó su producción 8,4% y la mediana industria creció 5,5%, mientras que la pequeña industria registró una contracción de 4,7%.
«Los números de la pequeña industria exigen atención y oxígeno fiscal de inmediato. Son las pequeñas empresas las que dinamizan el tejido económico regional y necesitan apalancamiento financiero urgente«, afirmó López.
Tributos y electricidad, entre las principales restricciones
La encuesta identificó los tributos fiscales y parafiscales como el principal obstáculo para la actividad manufacturera. El 70% de los industriales consultados los señaló como un factor restrictivo para sus operaciones.
Las fallas del servicio eléctrico ocuparon el segundo lugar, mencionadas por el 68% de las empresas. El entorno macroeconómico, incluyendo inflación y devaluación, se ubicó en el tercer puesto, con 46%.
Las restricciones para acceder y movilizar divisas fueron señaladas por 51% de las empresas, mientras que la falta de financiamiento afectó al 45% de los industriales consultados.
De acuerdo con los resultados de la encuesta, estos factores limitan la capacidad de las empresas para mantener sus niveles de producción, invertir y modernizar sus líneas.
Conindustria plantea una «Ley Puente»
Ante las restricciones identificadas, Conindustria reiteró su propuesta de crear una «Ley Puente» o marco legal temporal para la transición económica, concebida como un instrumento para simplificar el entorno regulatorio y facilitar la recuperación del sector productivo.
Según el gremio, modificar individualmente las 206 leyes que actualmente afectan a la manufactura tomaría alrededor de 34 años, mientras que una legislación transitoria tendría una vigencia estimada de entre tres y cinco años.
La propuesta contempla medidas de alivio fiscal, flexibilización regulatoria y modificaciones destinadas a corregir distorsiones monetarias y cambiarias.
Conindustria sostiene que el instrumento también permitiría establecer mayores garantías jurídicas, reducir el riesgo país y facilitar el acceso al financiamiento bancario y la inversión nacional y extranjera.
Con información de nota de prensa
