El impacto de la IA en el empleo: Patrick Artus proyecta cambios radicales en las políticas laborales y la redistribución de la riqueza

Nuevas Tecnologías Política

The Daily Journal Venezuela.- La irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) en el mercado global no solo transformará los procesos productivos, sino que obligará a los gobiernos a cambiar las políticas laborales de forma urgente. Así lo advierte Patrick Artus, asesor económico senior de Ossiam (subsidiaria de NatixisInvestment Managers), quien alerta que, sin intervenciones estatales, la automatización podría profundizar drásticamente la desigualdad social.

Pérdida de empleos y la urgencia de la capacitación

Según el análisis del experto, la transición tecnológica afectará de manera desproporcionada a ciertos sectores. “La IA provocaría pérdida de empleos en sectores donde la mano de obra es reemplazable (comercio, transporte, logística, comunicación, servicios financieros) y también conduciría a la creación de empleos vinculados ya sea al avance de la propia IA o al aumento de ingresos adicionales generados por ganancias en productividad”, afirmó Artus en un reciente estudio.

Para mitigar este impacto, el economista propone que las nuevas políticas laborales se centren en dos ejes fundamentales. El primero es la capacitación masiva de la población desempleada y en edad escolar en competencias digitales clave, como analista de datos, ciencia de datos, ingeniería en IA, control de calidad de datos y especialista en ciberseguridad.

Mecanismos redistributivos y la advertencia desde Estados Unidos

El segundo eje propuesto por Artus es la implementación de mecanismos redistributivos para los trabajadores desplazados, los cuales deberían financiarse mediante impuestos al ingreso de los hogares o a las utilidades corporativas. El experto señala que este escenario ya tiene precedentes claros: “Esto ya es evidente en Estados Unidos, donde las utilidades están aumentando rápidamente y el ingreso en el 5 por ciento de los hogares de mayores ingresos se eleva más rápido que en el resto”.

Artus profundizó en esta brecha en una reciente intervención en BFM Business, recordando que “el salario mediano en términos reales en Estados Unidos ha aumentado menos de 1 % anual, mientras que la productividad creció un 2,5 % anual durante los últimos 20 años”. Además, advirtió sobre el riesgo de una crisis financiera si no se materializa el retorno de la inversión tecnológica, revelando que se han invertido “800.000 millones de dólares este año, y 1 billón de dólares por un pequeño número de empresas”, lo que podría generar una burbuja especulativa si la rentabilidad no se concreta en la próxima década.

Proyecciones: reducción de la jornada laboral sin pérdida de ingresos

Frente a este panorama, el economista ofrece una proyección esperanzadora si se gestiona adecuadamente la transición. “Si el despliegue de la IA genera ganancias en productividad, éstas pueden trasladarse a los empleados en forma de una reducción de la jornada laboral sin que ello implique pérdida de ingresos”, propuso Artus.

Para América Latina esta advertencia es un llamado a la acción. La región debe anticiparse a la disrupción tecnológica fortaleciendo la educación digital y diseñando marcos regulatorios que protejan al trabajador, garantizando que los beneficios de la productividad impulsada por la IA no se concentren exclusivamente en las grandes corporaciones, sino que se traduzcan en bienestar social y estabilidad económica sostenible.

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