The Daily Journal. – La Presidencia de la República emitió un comunicado oficial el lunes para expresar sus condolencias ante el deceso de la ciudadana Carmen Teresa Navas, ocurrido el pasado domingo 17 de mayo. En el documento, el despacho presidencial ratificó que el caso de su hijo, Víctor Hugo Quero, se mantiene bajo investigación ordenada con anterioridad por la presidenta encargada.
El Ejecutivo Nacional aclaró que las acciones del Estado comenzaron desde el mismo instante en que se procesaron las primeras irregularidades denunciadas.
“Desde el momento que se tuvo conocimiento de la denuncia sobre el caso de su hijo Víctor Hugo Quero, la Presidenta ordenó una investigación rigurosa para esclarecer lo ocurrido”, subraya la declaración oficial.
En el documento se asegura que “una vez concluidas las averiguaciones, se informará al país de manera amplia sobre los resultados y las acciones correspondientes”.
Cronología del caso
El desarrollo del caso de Víctor Hugo Quero Navas expone una severa incongruencia entre las notificaciones del Estado y las pruebas recabadas por su entorno familiar. El calvario institucional comenzó el 3 de enero de 2025, fecha en la que Quero fue arrestado y recluido en el Internado Judicial Rodeo I, iniciando un periodo de opacidad que sus allegados denunciaron formalmente como desaparición forzada.
Ante la falta de respuestas, su madre, Carmen Teresa Navas, acudió durante meses a tribunales locales sin éxito. El silencio administrativo se rompió apenas el pasado 3 de mayo de 2026, cuando la Defensoría del Pueblo recibió la denuncia, y cuatro días después, el 7 de mayo de 2026, el Ministerio para el Servicio Penitenciario publicó un inesperado comunicado informando que el privado de libertad había fallecido hacía casi un año.
La versión gubernamental sostiene que Quero murió el 24 de julio de 2025 en el Hospital Militar de Caracas debido a una insuficiencia respiratoria y que fue sepultado el 30 de julio ante la supuesta falta de reclamo familiar. Sin embargo, los registros físicos e institucionales contradicen directamente este relato: la propia lápida de hierro del lugar de entierro fija el deceso el 27 de julio de 2025.
La inconsistencia más crítica radica en un documento oficial en posesión de la familia fechado el 24 de octubre de 2025, en el cual el propio Ministerio Penitenciario certificaba por escrito que el ciudadano se encontraba recluido en el centro penitenciario Rodeo I, tres meses después de la fecha en la que ahora se afirma que falleció.
Tras una búsqueda de 16 meses que culminó con la exhumación e identificación del cadáver de su hijo, Carmen Navas, de 82 años, falleció el domingo 17 de mayo.
