The Daily Journal.- Juan Miguel Matheus, miembro de la delegación opositora en mesa de diálogo con la administración de Delcy Rodríguez, considera que la transformación del Poder Judicial debe ser uno de los primeros pasos de una eventual reconstrucción democrática de Venezuela.
En un artículo publicado este viernes en el diario español El Mundo, Matheus advierte que un sistema electoral íntegro requiere jueces independientes capaces de proteger la voluntad expresada en las urnas.
El integrante de la Asamblea Nacional 2015 sostiene que la discusión sobre las garantías electorales no puede limitarse al Consejo Nacional Electoral (CNE), las máquinas de votación o las auditorías. “No puede haber verdadera integridad electoral allí donde no existe una justicia independiente capaz de protegerla”, afirma.
El dirigente vincula esta reforma con los acuerdos alcanzados el 12 de agosto en el proceso de negociación promovido por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, entre la administración de Rodríguez y la Asamblea Nacional electa en 2015.
Entre las medidas acordadas menciona la renovación integral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la evaluación independiente de los aspirantes a magistrados, la reforma de la ley que regula al máximo tribunal y un nuevo mecanismo de postulaciones con participación de la sociedad civil.
Matheus utiliza como antecedente la experiencia de la Asamblea Nacional de 2015, cuya mayoría opositora fue progresivamente neutralizada por el TSJ mediante más de 70 sentencias.
“No fue necesario eliminar las urnas ni impedirnos votar. Bastó con disponer de un Tribunal capaz de privar posteriormente de eficacia política a aquello que habíamos decidido como pueblo”, sostiene.
El exdiputado también relaciona ese episodio con lo ocurrido tras las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, cuando, según afirma, se utilizó nuevamente al Poder Judicial para otorgar apariencia jurídica a resultados que no estaban sustentados en una publicación transparente y verificable de las actas.
“El desmontaje de la dictadura judicial tenía que ser uno de los primeros pasos para reconstruir el Estado democrático que establece la Constitución”, afirma Matheus.
El dirigente advierte, sin embargo, que la renovación del TSJ no debe convertirse en un reparto de cuotas entre el Gobierno y la oposición. “Un juez independiente no puede ser del Gobierno ni de la oposición. Tiene que ser juez de la república”, sostiene.
Para Matheus, la independencia judicial es una condición para que una eventual recuperación de las instituciones electorales tenga efectos reales. “Un Consejo Nacional Electoral independiente es necesario, pero no basta”, afirma, al considerar que el juez independiente constituye también un “custodio del voto”.
El diputado concluye que la democratización venezolana requiere garantizar que los jueces respondan a la Constitución y no a los sectores políticos que intervengan en su designación.
“Tampoco basta que expresemos nuestra voluntad si no existen instituciones capaces de hacerla respetar”, sostiene.
